Brahms no vende. Casos prácticos: la Boston Symphony Orchestra y L'Auditori

Casos prácticos

Brahms no vende. Casos prácticos: la Boston Symphony Orchestra y L'Auditori Brahms no vende. Casos prácticos: la Boston Symphony Orchestra y L'Auditori

"Márketing es todo lo que vemos", se lamentaba el músico de jazz Keith Jarrett en la contraportada de su disco Up For It. Identificaba que la evidente falta de poesía en el mundo ha generado una sociedad donde aspirar a la grandeza parece una actitud del pasado, donde todo es imitación. Y concluía preguntándose por qué en esta sociedad debe hacerse música. Uno de los mejores artistas de la historia del jazz que reconoce y lamenta la omnipresencia del márketing en la cultura.

Con este artículo se busca aportar valor a diferentes tipos de lectores: los gestores del sector cultural podrán comparar su estilo de gestión y detectar áreas de mejora, los profesionales interesados en desarrollarse en este sector podrán realizar una introducción a partir de los casos expuestos y, finalmente, los mánagers de otros sectores obtendrán, por comparación, una visión más nítida del significado de la estrategia de orientación al mercado.

LOS ORÍGENES DEL 'MANAGEMENT' EN EL SECTOR CULTURAL

El primer movimiento cultural que se desarrolló plenamente en toda Europa fue el Romanticismo. Su base ideológica es clara y opuesta al racionalismo de la Ilustración: la cultura constituye un modo de recuperar aquellos valores humanos empobrecidos por el mercantilismo creciente en la mayoría de actividades humanas. La cultura es una vía para el progreso de la humanidad, un modo de acceder al ideal de la perfección humana. La cultura es accesible a los ciudadanos a través de leer, observar o pensar: de aquí surgen los diferentes sectores culturales impulsados por las subvenciones del Estado. La primera implicación para la gestión de organizaciones culturales es que los artistas son genios, profetas. Debe valorarse y premiarse su creatividad, imaginación, originalidad y sinceridad, las fuentes verdaderas de grandeza en los trabajos artísticos. Los artistas deben expresarse libremente sin la presión de cualquier otra fuerza externa, como puede ser el mercado. Una filosofía recogida en la máxima del escritor francés André Gide: "El arte es la colaboración entre Dios y el artista, y cuanto menos haga el artista, mejor".

El impacto social causado por la Segunda Guerra Mundial lleva a los Estados a potenciar con fondos públicos algunos valores educacionales a través de la cultura. La cultura llega a ser calificada de caridad educacional, con ideologías como la del economista John Maynard Keynes: "Anhelamos el momento en que el teatro o el...


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