Jesse sostrin: acerca del "margen de poder"

Jesse sostrin: acerca del  "margen de poder" Jesse sostrin: acerca del  "margen de poder"

Ud. cree que uno de los  factores de un liderazgo efectivo que, con mayor frecuencia, se pasa por alto es la capacidad.  ¿Cómo definiría la "capacidad de liderazgo"? La capacidad de un líder se refiere al tiempo, energía, recursos y concentración que necesita para afrontar de  forma efectiva sus prioridades y responsabilidades. Dicho de forma simple, es el "combustible" que todos los líderes necesitan para alcanzar sus metas importantes. Los déficits de capacidad se encuentran entre los factores que, con mayor frecuencia, causan un colapso en el rendimiento y en la repercusión global de un líder. Vd. ha constatado que hay líderes de todos los niveles –incluyendo a los más altos ejecutivos– que no poseen la capacidad necesaria para afrontar lo que se les pide. ¿A qué se debe esto? Hay dos factores. El primero es externo, y queda, en gran parte, fuera de nuestro control personal: fuerzas estructurales de la economía han creado las condiciones para que se dieran severos déficits de capacidades y para que esos déficits se hicieran permanentes. Podemos volver hasta 1981, y veríamos que Harvard Business Review ya empezaba a publicar artículos acerca de la creciente preocupación de los directivos que se sentían sobrepasados en su lucha por afrontar las crecientes exigencias y los rápidos cambios del entorno. Si saltamos hacia delante, tras un cuarto de siglo de recortes, reducciones de plantilla y competencia creciente, la gran recesión de  2008 fue solo un punto de inflexión, que consolidó la aceptación de la premisa de que la proporcionalidad inversa entre recursos que disminuyen y exigencias que aumentan se ha convertido en la norma en el mundo de la empresa. Cuando alguien opera con un excedente de capacidad, las cosas se hacen cumpliendo con los plazos acordados. "Hacer más con menos" es un mantra empresarial vinculado a varias tendencias alarmantes: el 80% de los directivos dicen que las exigencias que afrontan están aumentando; el 66% afirman que su gran carga de trabajo es la principal causa de su estrés; aproximadamente la mitad dicen que tienen graves dificultades para mantenerse centrados, con una dirección bien definida; el 61% afirman que están trabajando por debajo de su nivel óptimo. Más allá de estos números, esto se traduce en un deterioro del rendimiento, la motivación y el bienestar. Así está la situación, a grandes pinceladas. A nivel individual, me he encontrado con muchos profesionales que carecen de c...