LA CASERA: "Si no hay Casera, nos vamos": la vital importancia del humor en publicidad

LA CASERA: "Si no hay Casera, nos vamos": la vital importancia del humor en publicidad LA CASERA: "Si no hay Casera, nos vamos": la vital importancia del humor en publicidad

La Casera es una marca española de gaseosas y refrescos fundada en 1949 por la familia Duffo, de origen francés, que la mantuvo en propiedad hasta la venta a Cadbury Schweppes en 1996. Francisco Duffo, patriarca de la familia, entró en el mundo de los refrescos y bebidas tras haberse hecho con la patente de los sifones. Posteriormente obtuvo en primicia la distribución en España de la marca Coca-Cola, por lo que puede decirse que se debe a él la entrada en nuestro país del popular refresco americano. Tras la Guerra Civil, los hijos de Duffo decidieron comercializar en sus sifones una gaseosa de sabor suave, una bebida "barata" para tiempos de crisis. Así es como nace, en 1949, La Casera, que pronto pasaría a convertirse en líder del sector de gaseosas. Pero no fue hasta finales de 1980 cuando, gracias a la campaña publicitaria creada bajo el claim "Si no hay Casera, nos vamos", la marca alcanzó su mayor índice de ventas y de reconocimiento. Un éxito conseguido especialmente gracias a los spots titulados Torero y Náufrago, que se lanzaron, respectivamente, en los años 1985 y 1986. Estos anuncios televisivos los realizó la agencia RZR bajo la dirección creativa de José Luis Zamorano, y, además, ambos consiguieron el "Gran Premio" en el Festival Iberoamericano de la Comunicación Publicitaria "El Sol" en su primera y segunda ediciones, certamen que, desde su creación, es el referente para la creatividad publicitaria española. Pero, aunque estos dos anuncios han sido los más destacados de La Casera en cuanto a reconocimiento y ventas, hay que señalar que la marca llevaba ya años de éxito gracias a una campaña publicitaria previa, cuyo claim era "No coma sin ella". Esta campaña estuvo enfocada a potenciar el consumo de gaseosa en el momento concreto de las comidas. Tras su emisión, el producto logró un incremento de las ventas, gracias a que muchas familias empezaron a tomarla en sus casas mezclándola con vino de mesa. El paso siguiente fue el de propiciar su consumo en comidas fuera del hogar. Pero el "problema" era que en los establecimientos de hostelería no solían tener el producto. De ahí el eslogan "Si no hay Casera, nos vamos", en el que el mensaje a lanzar fue radicalmente diferente al de la campaña anterior. Mientras que en "No coma sin ella" se utilizaba un tono didáctico para "aleccionar" al consumidor acerca de dónde y cómo usar el producto, en la siguiente se pasó a contar una serie de historias en tono humorístico. La razón del cambio era s...