La relación entre empresas y bancos: un modelo en evolución

La relación entre empresas y bancos: un modelo en evolución La relación entre empresas y bancos: un modelo en evolución

La situación actual de crisis financiera y económica generalizada está suponiendo una dura prueba para las empresas, que están viviendo graves dificultades para el acceso a la financiación, lo que está produciendo un rápido deterioro de la relación con las entidades financieras. Se alzan voces, tanto desde el lado de la empresa como desde la banca, que hablan de la necesidad de replantearse las características de la relación bancaria, llegando incluso a plantearse situaciones de exclusión, por parte de unos y otros, a la hora de establecer las nuevas pautas de actuación.

La realidad, sin embargo, es terca y pone de manifiesto la necesidad de la banca para las empresas y de las empresas para las entidades financieras. Simplemente hay que analizar el flujo monetario que se produce como consecuencia de la actividad desarrollada por las empresas para entender las bases de esa necesidad mutua.

Cada empresa constituye una entidad única y dispar de las demás, según su actividad, organización, expansión geográfica, productos que se fabrican o comercializan, etc.; ahora bien, si se las analiza desde el punto de vista del flujo de fondos que circula por ellas, son todas muy similares. Y puesto que toda actividad desarrollada en la empresa se transforma, tarde o temprano, en un cobro o un pago, es decir, en movimiento de dinero, parece correcto analizar la empresa desde dicha perspectiva. Todas las empresas, incluso desde un punto de vista más amplio, cualquier tipo de entidad u organización que maneje dinero (ministerios, agrupaciones profesionales, religiosas o deportivas, etc.)

El esquema reflejado en el cuadro 1 representa, en la forma más simple posible, la dinámica de movimiento de dinero en la empresa. El modelo puede sofisticarse, pero es preferible, para visualizar la empresa desde el punto de vista del flujo de fondos, utilizar uno lo más esquemático posible, representando los tres grandes grupos de "terceros" con los que se relaciona la empresa y con los que se producen transacciones monetarias: 

? Clientes: entendidos, en sentido amplio, como todos aquellos que proporcionan entradas de fondos a la empresa, ya sean habituales o no.

? Proveedores: todos los que provocan salidas de dinero de la empresa, ya sea por suministro de bienes o servicios, trabajo, impuestos, etc.

? Entidades financieras: cualquier tipo de entidad que suministre financiación o canalice inversiones de f...