Palancas digitales y productividad del empleado:

Palancas digitales y productividad del empleado: Palancas digitales y productividad del empleado:

Mejorar la productividad de los empleados es uno de los mayores retos de las organizaciones actuales. En principio, dicha productividad depende del nivel de utilización, del coste y de la calidad del capital humano de una empresa. Las condiciones económicas de los pasados años de crisis han llevado a afrontar la gestión de la productividad de los trabajadores basándose sobre todo en las dos primeras palancas, incrementando la tasa de utilización y reduciendo (en términos reales) el coste del capital humano. Por ejemplo, entre 2007 y 2012, el número de empleados de las compañías del índice IBEX35 se redujo cerca del 16%. La tendencia a la reducción de plantilla se ha observado también en áreas del sector público, como la sanidad, que no deberían estar sujetas a fenómenos de la contracción de la demanda. Así, entre 2012 y 2014, la fuerza del trabajo del sistema nacional de salud se redujo cerca del 6%. Al mismo tiempo, según la Organización Internacional del Trabajo, los salarios reales en España entre enero de 2007 y enero de 2015 se redujeron cerca del 25%. Evidentemente, no queda más margen para mejorar la productividad incrementando la utilización y reduciendo el coste del trabajo asalariado. La asignatura pendiente es, entonces, la de mejorar la forma en que se utilizan los trabajadores. ¿Qué pueden hacer las organizaciones para aprovechar el potencial de su capital humano y obtener beneficios más allá del corto plazo? La respuesta a esta pregunta se encuentra en el uso de tecnologías digitales como apoyo a las actividades de los empleados. Las organizaciones pueden poner al servicio de su fuerza de trabajo herramientas, de software y de hardware, diseñadas para permitir a los empleados entender qué sucede durante la ejecución de sus actividades, compartir conocimiento entre sí y aprovechar esta información para mejorar su desempeño. En lo que respecta al hardware, por ejemplo, la creciente adopción de dispositivos móviles permite monitorizar y dar soporte a los trabajadores fuera de las instalaciones de la organización (por ejemplo, ofrecer acceso inmediato a documentación o a expertos de la firma). Por otro lado, en el interior de las instalaciones, el uso de nuevas tecnologías permite la creación de redes de balizas y dispositivos RFID que recolectan datos sobre la utilización de recursos físicos (por ejemplo, despachos y salas de reuniones), así como sobre la existencia de redes de sociales y de colaboración entre empleados. Con re...