Tsunami digital: cuatro transformaciones todavía desconocidas

Tsunami digital: cuatro transformaciones todavía desconocidas Tsunami digital: cuatro transformaciones todavía desconocidas

Estudiada en conjunto, la alegoría más extendida de la transformación digital es una embestida colosal contra empresas e industrias. Sus consecuencias eran previsibles tanto emocional como económicamente, pero el problema que tienen muchas empresas hoy en día se debe a cuatro metamorfosis poco conocidas y que afectan al proceso de innovación, al márketing de productos, a la carrera tecnológica y al área de recursos humanos de la empresa.

1. EL ORIGEN DE LA INNOVACIÓN

Es probable que el próximo coche que compre sea el último que vaya a tener en propiedad. Compartir vehículo de la mano de una aplicación móvil ha demostrado ser más efectivo, especialmente si vive en una gran ciudad. Además, seguramente, ni siquiera va a necesitar un conductor, puesto que en las autovías de varios lugares ya se hacen pruebas con coches autónomos. Por eso no es extraño que, en el futuro, lo que importe no sea conducir, sino ir a un sitio, y que el producto que usted conoce como un coche pase a ser un servicio de transporte diferente.

¿Será una evolución innovadora imprescindible? Quizá. Pero lo importante de este ejemplo es que habla de innovaciones que habrán sido iniciadas por startups a partir de ideas comerciales de compañías innovadoras como Uber y Tesla o de una empresa de Internet como Google, pero no de Ford, el gigante de automoción hacia el que el sentido común nos haría mirar. El CEO de Ford, Mark Fields, reconoce que el mercado tendrá vehículos autónomos en cinco años, aunque no sabe si Ford estará ahí con modelos asequibles.

Ha cambiado la forma de financiar la innovación. Dirigidos por emprendedores, los proyectos deben buscarse la vida y competir por los inversores. Pero el dinero ahora no se saca como deuda de empresa, sino como inversión en "capital semilla". Según un informe del portal europeo de información tecnológica Tech.eu, en 2015, más de mil quinientos proyectos de empresas de innovación tecnológica fueron financiados en Europa con capital riesgo. Se emplearon cerca de doce mil millones de euros, unos ocho millones de media por proyecto.

La cifra total supone algo más de la mitad de los 24.000 millones anuales (21.500 millones de euros, según datos de la firma de inversión KPCB) que EE. UU. dedicó a estos proyectos en el año 2013. Por primera vez, la inversión europea en startups es indicativa de una cierta actividad regular. No hay síntomas de burbujas ni en Europa ni al otro lado d...