Dirección y directivos para el siglo XXI

Dirección y directivos para el siglo XXI Dirección y directivos para el siglo XXI

Intentar definir las características que distinguen a un buen directivo no es tarea fácil, ya que "cada maestrillo tiene su librillo" y se puede ser un directivo excelente con un estilo de dirección determinado y también podemos encontrar excelentes directivos con estilos totalmente opuestos. En términos más populares y futbolísticos, ¿quién es mejor entrenador: Rijkaard o Mourinho; Cruyff o Van Gaal? Unos basan su éxito en un estilo que da gran libertad y autonomía al jugador y otros se caracterizan por planificarlo absolutamente todo. Ambos estilos han cosechado grandes éxitos.

A pesar de la dificultad de encontrar patrones sobre cuáles son las características comunes de los buenos directivos y la poca literatura científica escrita sobre este aspecto, el libro Yo dirijo (véase el cuadro 1) persigue adentrarse en la realidad del trabajo de un alto directivo: lo qué hace y cómo lo hace. En este artículo presentamos un breve resumen.

Es evidente que, en entornos cada vez más cambiantes y dinámicos como aquéllos a los que nos enfrentamos actualmente, la tarea del directivo ha ido cambiando. El proceso de transformación y cambio en el que se ven inmersas actualmente las empresas está cuestionando fundamentalmente las funciones y los contenidos de la tarea directiva. En los entornos estables y de lentos cambios característicos de principios de los años sesenta, los libros de texto de la época hablaban de tres funciones básicas del alto directivo: planificación, organización y control. Estas funciones han cambiado de forma notoria en nuestros días.

La planificación a largo plazo, usual en las compañías de aquellos años, ha pasado a mejor vida. Hoy día, planificar a largo plazo es ciencia ficción y, aunque las empresas elaboran planes de futuro, éstos son sometidos a una constante revisión para irse adaptando a los cambios del mercado, a las nuevas tecnologías y a la evolución de los hábitos de los consumidores. Ejemplos clarísimos están reflejados en las estrategias de dos grandes compañías multinacionales: Nestlé e IBM. El presidente y consejero delegado de Nestlé, Peter Brabeck, dice que hay que ir evolucionando de forma paralela a como lo van haciendo nuestros clientes. El mercado, dice, va cambiando cada día y nosotros nos movemos de acuerdo con estos cambios. En este aspecto, Nestlé ha evolucionado en la definición de su estrategia, pasando de querer ser solamente una empresa líder mundial en alimentación a ser líder ...