El núcleo del liderazgo: lecciones del sector social

El núcleo del liderazgo: lecciones del sector social El núcleo del liderazgo: lecciones del sector social

Inspiradas en libros como Good to Great, nos planteamos analizar las prácticas que tienen en común las organizaciones sin ánimo de lucro que más éxito han conseguido, aquello que les han permitido ser tan eficaces e influyentes a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta que en nuestro caso lo que nos interesaba era descubrir qué distinguía a las grandes organizaciones sin ánimo de lucro de las demás. Hemos dedicado varios años a estudiar doce de las organizaciones sin ánimo de lucro de mayor éxito de la historia reciente de Estados Unidos y a sus líderes. Nuestro estudio nos llevó a las más conocidas –Habitat for Humanity–, a las menos conocidas –Self-Help– y a las sorprendentes –The Exploratorium– (véase el cuadro 1). Lo que hemos descubierto ha sido toda una sorpresa. Habíamos dado por supuesto que tenía que haber algo inherente a estas organizaciones que las ayudara a conseguir una gran repercusión y que su éxito estaría directamente vinculado a sus métodos de gestión o a su trayectoria de crecimiento.

Por el contrario, descubrimos que llegar a ser una entidad sin ánimo de lucro importante no depende simplemente de crear una gran organización y después ampliarla para que llegue a más personas. Al contrario, las entidades sin ánimo de lucro de mejor rendimiento operan en colaboración y recurren a otras organizaciones e individuos para conseguir una mayor repercusión de la que podrían obtener en solitario. Crean movimientos sociales y áreas de interés; transforman las actividades, la Administración, a otras entidades sin ánimo de lucro y a las personas individuales; y también cambian el mundo a su alrededor, encontrando puntos en los que apoyarse. Dedican tanto tiempo a liderar en el exterior de sus organizaciones como a gestionar sus operaciones internas.

Tras un prolongado proceso de estudio de estas doce entidades, empezamos a apreciar pautas en su forma de actuación, que cristalizaron en seis prácticas. Una de ellas es la capacidad de "compartir el liderazgo" y permitir que los demás emprendan sus propias acciones en pro de una causa. En vez de considerar que los líderes de las entidades sin ánimo de lucro son gestores de empresas, recurriendo a modelos mercantiles, resulta más adecuado observarlos como si fueran el centro de una amplia red de líderes. Los mejores líderes de entidades sin ánimo de lucro que hemos encontrado crean otros líderes, tanto dentro como fuera de sus organizaciones.

EL PODER DEL LIDERAZGO ...