Caso Turismo de masas y Airbnb: las nuevas formas de alojamiento de los turistas

Caso Turismo de masas y Airbnb: las nuevas formas de alojamiento de los turistas Caso Turismo de masas y Airbnb: las nuevas formas de alojamiento de los turistas

YU

Yuri Ustrov

Business Review (Núm. 296) · Estrategia

El fenómeno de compartir casa como alojamiento no es tan nuevo como puede parecer. Algunos estudios demuestran que nació hace décadas en el mundo occidental, especialmente en Estados Unidos y países de Europa del Oeste. Y ha sido precisamente en Occidente donde han triunfado las plataformas de intercambio de vivienda y de alquiler P2P. Una posible explicación se basa en los aspectos culturales (1). Ante todo, porque las destinaciones turísticas occidentales son más maduras y, también, porque los conceptos de casa propia y de espacio propio son más flexibles.

La comunidad viajera occidental busca una experiencia cada vez más personalizada, incluyendo el alojamiento y la forma de interactuar con el destino. Es una motivación que tienen en común las culturas occidentales, y, por eso, los flujos principales de la demanda y de la oferta de alquiler P2P se cruzan entre Norteamérica y Europa Occidental, y también hacia Australia y Nueva Zelanda. En el resto del mundo, las causas de la escasez de este modelo de alquiler y/o intercambio de vivienda son variopintas, pero se podrían resumir en:

• Turismo como sector económico menos desarrollado.

• Falta de alojamientos privados fáciles de entender para los viajeros occidentales.

• Limitaciones en el conocimiento de la funcionalidad de las plataformas P2P.

• Marcos culturales donde la casa se considera un espacio privado no compartible con los forasteros.

 

Aun así, en países como la India, por ejemplo, la tendencia ha empezado a cambiar, y los destinos que tienden a “occidentalizarse” (Goa, Bombay, Nueva Delhi, etc.) también experimentan un crecimiento exponencial de la presencia de la plataforma Airbnb (2).

Un estudio realizado en Noruega (3) demuestra aún más la diferenciación entre los territorios frente al modelo del alojamiento P2P, en concreto, Airbnb. En él se han clasificado diferentes comarcas de Noruega según parámetros sectoriales (número de alojamientos Airbnb per cápita, años de la presencia de la compañía, empresas turísticas per cápita, distancia al aeropuerto, etc.) y parámetros económicos (PIB por hogar, propiedades per cápita, etc.). El análisis revela que las comarcas que se han profesionalizado en turismo tienen un número relativamente alto de propiedades y están situadas cerca de las principales atracciones turísticas. Además, suelen tener tanto más demanda como más oferta de plazas de Airbnb frente a las comarcas que no cumplen con estos requisitos. Uno de los factores que particularmente limita la oferta es la pobreza de algunos territorios, ya que la población local tiene poco espacio propio para ofrecer a los viajeros.

 

Diferencias de la propuesta de valor entre los alojamientos hoteleros y P2P

Mody, Suess y Lehto (4) explican que la economía colaborativa en general, y el sector del turismo y del alojamiento en concreto, se basa en tres elementos de la economía de experiencias originales: serendipia (serendipity: grata sorpresa de los detalles agradables y no esperados de una experiencia), enfoque local (localness: naturaleza genuinamente local, no replicable en otros lugares) y fraternidad (communitas: emociones compartidas con otras personas, incluso recién conocidas, durante la experiencia). Y comparan el sector hotelero con los alojamientos Airbnb según sus capacidades de crear experiencias originales.

Así, a pesar de todas las “complicaciones adolescentes” de Airbnb (muchas zonas grises desde el punto de vista legal, por ejemplo), los usuarios opinan que este negocio tiene una mejor propuesta de valor para crear experiencias únicas que el sector hotelero. Este descubrimiento no merma los méritos de los hoteles (en el estudio se demuestra que la satisfacción y la probabilidad de repetir la experiencia son muy parecidas en los dos casos), pero demuestra la diferencia en la naturaleza de la experiencia del destino en estas dos modalidades de alojamiento. De hecho, los hoteleros más despiertos ya aplican las buenas prácticas de los alojamientos P2P para conectar a sus huéspedes con la cultura local a través de los anfitriones o “virgilios” (guías locales).

Por lo tanto, se puede concluir que las nuevas modalidades de alojamiento surgen como respuesta ante la masificación y estandarización de las experiencias turísticas, sobre todo en los destinos occidentales. Y que las plataformas como Airbnb ofrecen la posibilidad de aumentar la rentabilización de las propiedades disponibles en las zonas turísticas que están sometidas a esta demanda de experiencias originales.

 

A PESAR DE TODAS LAS “COMPLICACIONES ADOLESCENTES” DE AIRBNB (MUCHAS ZONAS GRISES DESDE EL PUNTO DE VISTA LEGAL, POR EJEMPLO), LOS USUARIOS OPINAN QUE ESTE NEGOCIO TIENE UNA MEJOR PROPUESTA DE VALOR PARA CREAR EXPERIENCIAS ÚNICAS QUE EL SECTOR HOTELERO

 

Motivaciones a la hora de escoger alojamiento

Un estudio de Guttentag y coautores (5) explora las principales motivaciones de los viajeros que ya han utilizado Airbnb, ampliando la perspectiva mostrada anteriormente. Y es que, además de los motivos experienciales, los viajeros eligen alojamientos Airbnb por sus aspectos prácticos. El ranking de los motivos es el siguiente:

1. Interacción con la gente local, acceso a la información práctica de primera mano, etc.

2. Ventajas del hogar: más espacio, acceso a todas las utilidades, sensación de un hogar.

3. Novedad de la experiencia, serendipia, etc.

4. Economía colaborativa 'per se': contribución a la población local, respeto al medio ambiente, etc.

5. Autenticidad local, experiencia fuera del sector turístico “McDonaldizado”.

 

Otros estudios destacan motivos como, por ejemplo, el deseo de no estar solos, aunque también muestran las limitaciones motivacionales, entre las cuales la más fuerte es la desconfianza en el servicio de Airbnb.

 

Asimismo, Guttentag y sus coautores han aplicado un análisis de clusters para identificar los diferentes perfiles de usuario:

Ahorradores. Gente relativamente joven (menor de treinta años), sin hijos, que ignora todos los factores motivacionales anteriores y se fija básicamente en el parámetro precio, ya que encuentra propuestas más económicas en Airbnb que en los alojamientos reglados.

Hogareños. Personas de más de cuarenta años, con estudios, que viajan a menudo con sus hijos. Tienden a alquilar el hogar entero y son repetidores frecuentes en Airbnb.

• Consumidores colaborativos. Personas jóvenes, de alrededor de los treinta años de edad, motivadas por el comercio justo, la economía colaborativa, el contacto con la gente local, etc. Tienen ingresos algo limitados, prefieren viajar mucho con pequeños presupuestos, prefieren un alojamiento compartido y son también usuarios activos de Airbnb en el rol de anfitriones.

Buscadores pragmáticos de lo novedoso. Gente joven, de hasta treinta años, sin hijos, con interés en probar nuevas formas de alojamiento, que tiende a alquilar el hogar entero y encuentra muy ventajosa la disponibilidad de todos los objetos del hogar. Usan Airbnb con poca frecuencia.

Buscadores interactivos de lo novedoso. Gente joven, de hasta cuarenta años, sobre todo mochileros, que opta por estancias breves en alojamientos compartidos. Son usuarios poco frecuentes de Airbnb, muy interesados en el contacto con la gente local y la información práctica sobre el destino.

 

Entre los factores principales de por qué los viajeros prefieren los alojamientos Airbnb antes que los hoteles, destacan la edad y los ingresos de los usuarios. La gente joven está más dispuesta a utilizar Airbnb como alternativa a los hostales, y la gente de más edad lo prefiere como alternativa a los hoteles. La misma diferencia se ve según el nivel de renta. Otra distinción curiosa yace en el patrón mochilero: la gente que se identifica como viajeros mochileros tiene cinco veces más probabilidades de utilizar Airbnb frente a los demás.

También se ve que las expectativas respecto a la calidad de la experiencia varían mucho según las categorías de los hoteles: en general, los usuarios esperan que los alojamientos Airbnb sean ventajosos en comparación con los hoteles y hostales de tres estrellas hacia abajo, y deficientes frente a los de cuatro y cinco estrellas, incluso en los parámetros de autenticidad y originalidad de la experiencia.

Airbnb juega mucho con los motivos principales que distinguen su oferta de alojamiento de los establecimientos conocidos como reglados. Por ejemplo, en su publicidad en Facebook, Airbnb aplicaba diferentes mensajes con distintos efectos: los que hablaban del sentimiento de pertenencia a una comunidad (“fraternidad”) funcionaban mejor para personas que se sienten menos apoderadas y menos controladoras, mientras que en los mensajes para personas más independientes y más controladoras se explotaba el motivo de experiencia única en un lugar poco habitual (6).

Otro grupo de estudios ha sacado a la luz los factores de la elección de un alojamiento Airbnb una vez el viajero ha decidido utilizar esta plataforma para su viaje. El principal factor yace en las emociones que transmiten las opiniones que los usuarios dejan sobre sus estancias Airbnb. Estos son los parámetros formales que influyen en la elección (7):

• La calidad de la comunicación.

• La experiencia única.

• La ubicación.

• Las instalaciones.

• La calidad-precio.

 

LAS EXPECTATIVAS RESPECTO A LA CALIDAD DE LA EXPERIENCIA VARÍAN MUCHO SEGÚN LAS CATEGORÍAS DE LOS HOTELES: EN GENERAL, LOS USUARIOS ESPERAN QUE LOS ALOJAMIENTOS AIRBNB SEAN VENTAJOSOS EN COMPARACIÓN CON LOS HOTELES Y HOSTALES DE TRES ESTRELLAS HACIA ABAJO, Y DEFICIENTES FRENTE A LOS DE CUATRO Y CINCO ESTRELLAS, INCLUSO EN LOS PARÁMETROS DE AUTENTICIDAD Y ORIGINALIDAD DE LA EXPERIENCIA

 

Sin embargo, lo que más sorprende es que la mayoría de las emociones que se expresan en los mensajes textuales sobre estos aspectos se ciñen a dos tipos: el placer y el asombro. Esta tendencia recurrente en el portal de Airbnb ha llamado mucho la atención, e incluso ha sido objeto de críticas tanto por el público general como por los expertos. Analizando el lenguaje de los mensajes recíprocos que dejan los clientes y los anfitriones, se ha demostrado que el vocabulario tiende a ser muy limitado y siempre en clave positiva, y que las experiencias que no han sido exitosas tienen unas opiniones más atenuadas en su mayoría8.

Otro factor emocional que afecta a la elección de un listing concreto es la foto de la cara del anfitrión. No se trata solamente de su atractivo físico, sino de otro aspecto más potente: la credibilidad percibida de la cara de la persona anfitriona, la cual aumenta si la expresión facial incluye una sonrisa.

La fidelidad de los viajeros a la plataforma Airbnb depende en general de tres elementos clave, basados en las experiencias anteriores: la autenticidad, el valor percibido y el riesgo percibido. Podríamos decir que los dos primeros aumentan la probabilidad de recomendar y volver a utilizar la plataforma; mientras que el tercer elemento la merma (9).

 

Del hotel tradicional a los alojamientos tipo P2P

Es en el entorno urbano donde Airbnb ha tenido más penetración en comparación con otros tipos de destinos. El impacto geográfico de esta marca se podría dividir en dos observaciones diferentes:

• Por una parte, la plataforma Airbnb expande la distribución espacial de los alojamientos, ya que se incluyen en la oferta total del destino los barrios donde la presencia hotelera es deficiente o simplemente nula. Es decir, Airbnb “rellena los nichos” espaciales en una destinación, acercando su oferta complementaria a algunos puntos de interés mejor que los hoteles.

 

Por otro lado, la presencia de alojamientos adscritos a Airbnb crea una presión turística adicional sobre la ciudad y, en particular, sobre los barrios que antes eran tradicionalmente residenciales y gozaban de cierta tranquilidad y desconexión del turismo de masas.

 

Estos efectos tienen una repercusión doble sobre la comunidad local. Primero, sobre el vecindario inmediato (que tiene que convivir con una constante rotación de gente desconocida en el bloque de pisos y en el barrio), lo que puede crear una sensación de inseguridad y de invasión de su hábitat. Segundo, el aumento de la presión turística por la presencia de Airbnb incide en el funcionamiento de los alojamientos reglados.

Una aportación de Gyódi (10) proyecta más luz sobre la distribución espacial de los alojamientos en las ciudades (él ha comparado Barcelona, Berlín, Varsovia y París) y los efectos económicos. Gyódi confirma que el rol principal de los alojamientos no reglados es llenar los huecos en la oferta hotelera, aunque el aumento de la presión turística es inevitable. Al mismo tiempo, reconoce que Airbnb incide sobre el sector hotelero, y una de las estrategias que este puede adoptar es, precisamente, optar por la oferta única y por una mayor variedad de servicios. Quizá su aportación más revolucionaria es demostrar que más de la mitad de los anuncios de Airbnb son ofertas puramente comerciales (50,5% en Berlín, 88,9% en Varsovia, por ejemplo), poco capaces de satisfacer a los buscadores de experiencias genuinas o a personas atraídas por la verdadera economía colaborativa.

En 2016, Varma y sus coautores (11) entrevistaron a CEO de hoteles de diferentes categorías para averiguar su visión del futuro sobre la presencia de los alojamientos Airbnb. En los hoteles con más estrellas, normalmente pertenecientes a cadenas, los CEO no se veían amenazados por la irrupción de Airbnb, ya que tenían una reputación establecida y clientes fieles, y ni siquiera se planteaban adaptarse al uso de plataformas de reservas de terceros. Los hoteles acomodados tenían, además, suficientes presupuestos publicitarios y contratos B2B y B2G, así que no se veían luchando contra la competencia por cada cliente.

Mientras tanto, los hoteles de categoría media y baja sí que se veían obligados a luchar por cada huésped y a recurrir a diferentes herramientas en línea, ya que percibían Airbnb como su competencia directa. Los hoteles pequeños tenían que acudir a diferentes estrategias para mantener su atractivo, ya que uno de los lemas de Airbnb es el trato personalizado, lo cual se estila también en este tipo de establecimientos. Así, los pequeños hoteleros empezaron a ofrecer más servicios, mejores ofertas, promociones, descuentos y programas de fidelización, renovaron las habitaciones, enfatizaron su ubicación, su historia y su marca, buscaron acuerdos con las universidades en los temas de movilidad académica, actualizaron sus páginas web de cara a los algoritmos de búsqueda de Google, etc. Otra estrategia que han empezado a utilizar es trabajar con las autoridades municipales y/o regionales para la creación de una normativa que regle el uso de las viviendas privadas como negocio. En resumen, las pymes hoteleras se veían desfavorecidas porque temían perder el flujo de clientes, mientras que, al mismo tiempo, sus costes de atraerlos y fidelizarlos no paraban de subir.

 

UN ESTUDIO MUESTRA QUE LA FIDELIDAD DEL CLIENTE FUNCIONA DE FORMA DIFERENTE EN EL CASO DE HOTELES Y AIRBNB: LOS REPETIDORES DE AIRBNB SABEN QUE CADA EXPERIENCIA DE ALOJAMIENTO SERÁ DISTINTA, Y NO BUSCAN UN SERVICIO ESTANDARIZADO, AUNQUE PUEDAN TENER EXIGENCIAS EN CUANTO AL NIVEL DE LA CALIDAD DE LA VIVIENDA ALQUILADA

 

La fidelidad de los huéspedes

Explorando la naturaleza de la fidelidad del huésped a la marca en el caso de los hoteles y de Airbnb, un estudio (12) muestra que la fidelidad del cliente funciona de forma diferente en cada uno de los dos casos: los repetidores de Airbnb saben que cada experiencia de alojamiento será distinta, y no buscan un servicio estandarizado, aunque puedan tener exigencias en cuanto al nivel de la calidad de la vivienda alquilada. Por tanto, Airbnb seguirá potenciando su mensaje de experiencias originales y de sentirse como en casa.

Los clientes repetidores de las marcas hoteleras o de las experiencias hoteleras, aunque no conozcan la marca, tienen otras expectativas. Si bien parecen más clásicos, en una cadena hotelera buscan la estabilidad de los parámetros de calidad, y las experiencias únicas e irrepetibles son un complemento importante que cada cadena o cada hotel independiente puede desarrollar a través de los expertos locales.

 

Repercusión económica en los sectores relacionados

Últimamente, toda una serie de voces alarmadas apuntan a los efectos de Airbnb sobre las tarifas de los hoteles.

 

• Una investigación sobre las cincuenta destinaciones más visitadas de Italia muestra que la presencia de Airbnb no afecta a la política de precios de los hoteles de gama alta, pero sí obliga a bajar las tarifas a los hoteles de tres estrellas y menos, sobre todo los fines de semana (13).

 

• Por consiguiente, la presencia de Airbnb causa el desempleo de los trabajadores de los hoteles de gama media-baja, y además no genera empleo reglado, con lo cual se limita mucho el efecto económico positivo sobre la comunidad local14. Por añadido, los anunciantes de Airbnb también corren el riesgo de acabar esclavizados por la plataforma, que marca sus reglas de una manera bastante asimétrica y exige un desempeño elevado de los que quieren destacar en los resultados de búsqueda o convertirse en superhosts (15).

 

• Otro problema de la presencia de Airbnb en las ciudades es el crecimiento desmesurado de los alquileres y de los precios de los inmuebles, lo cual llega a expulsar a muchos habitantes de toda la vida de sus barrios, en busca de tarifas más económicas. Este proceso se conoce como gentrificación (mejora física de un barrio, acompañada por un crecimiento de precios y la expulsión de habitantes menos acomodados).

 

• Adicionalmente, algunos autores han observado que el efecto de la gentrificación se agudiza, sobre todo, por la alta presencia de los alojamientos anunciados por inversores inmobiliarios en Airbnb en las ciudades de turismo masivo (por ejemplo, París o Marsella) (16).

 

OTRO PROBLEMA DE LA PRESENCIA DE AIRBNB EN LAS CIUDADES ES EL CRECIMIENTO DESMESURADO DE LOS ALQUILERES Y DE LOS PRECIOS DE LOS INMUEBLES, LO CUAL LLEGA A EXPULSAR A MUCHOS HABITANTES DE TODA LA VIDA DE SUS BARRIOS, EN BUSCA DE TARIFAS MÁS ECONÓMICAS

 

Conclusiones

El presente artículo ha pretendido dar una breve descripción del fenómeno de la marca Airbnb, su encaje en las culturas occidentales y sus efectos disruptivos en el bienestar de la comunidad local.

Compartir la casa propia con forasteros es más típico de las culturas occidentales, lo que ha impulsado el crecimiento de los servicios de alojamiento P2P, sobre todo, en estas zonas. Sin embargo, también existen territorios no occidentales con bastante penetración de Airbnb (como Shanghái, Bali, Río de Janeiro, etc.), debido al elevado número de viajeros occidentales que eligen esas destinaciones.

Entre las condiciones que se tienen que cumplir para que Airbnb penetre en un destino, se encuentran la profesionalización de la región en turismo, la presencia de puntos de interés y una renta suficiente para que la población tenga más de una propiedad.

En cuanto a las diferentes motivaciones para elegir una estancia en Airbnb y no un alojamiento reglado, el principal motivo es la interacción con la gente local, y el segundo, la ventaja de ser un hogar de verdad. Además, existen diferentes perfiles de usuarios de Airbnb: ahorradores, hogareños, consumidores colaborativos, buscadores pragmáticos de lo novedoso y buscadores interactivos de lo novedoso.

Según las estadísticas mundiales, se observa la expansión de los anuncios, sobre todo en los destinos urbanos. Para muchos propietarios, es la fuente principal o secundaria de renta. El caso de España ejemplifica muy bien el crecimiento acusado de los anuncios Airbnb como respuesta ante la demanda de alquiler de viviendas vacacionales, dado que la oferta hotelera y de otros alojamientos reglados ha crecido muy poco estos últimos años. Por añadido, Airbnb activa las pernoctaciones en los barrios que tienen poca oferta hotelera, lo que muchas veces se interpreta como una virtud, ya que esta plataforma subsana los huecos en el mercado de alojamiento turístico.

Es inevitable la observación de que el motivo original de la creación de Airbnb como plataforma de economía colaborativa no se cumple al 100%, ya que cada vez más se adhieren a la plataforma negocios de inversión inmobiliaria, y la interacción con la gente local no está garantizada.

Además, Airbnb ha tenido una repercusión bastante fuerte en el sector hotelero, ya que le ha obligado a personalizar más el servicio y crear más experiencias únicas en el destino, lo cual no es un gran problema para los alojamientos reglados de gama media-alta, que incluso han mejorado sus propuestas, pero sí para los hoteles de gama media-baja, que han aumentado los costes de atraer y retener a los huéspedes, ya que las experiencias también tienen que ser personalizadas, pero no siempre se dispone de suficientes recursos, lo que conlleva una bajada de tarifas para mantener la competitividad.

En los destinos urbanos, la repercusión económica y social de la presencia de Airbnb tiene diferentes dimensiones. Ante todo, aumenta la presión turística (número de turistas por habitante local) en los barrios tradicionalmente residenciales y, sobre todo, en las zonas muy visitadas. A nivel del mercado laboral, se pierden empleos en hoteles de gama media-baja, ya que Airbnb no genera empleos de calidad y transforma a los anunciantes en sus empleados sin contrato laboral. Por otro lado, las inversiones inmobiliarias de cara al uso turístico causan la gentrificación de los barrios tradicionales: la expulsión de la población con ingresos medios-bajos, provocada por el crecimiento de alquileres y de los precios de los inmuebles.

En definitiva, el turismo de masas crea unos cambios en el sector del alojamiento que tienen una repercusión ambivalente en la vida económica y social de la comunidad local en el destino.

 

REFERENCIAS

1. Russo, A. P. y Domínguez, A. Q. Home exchanging: a shift in the tourism marketplace. In Tourism and Leisure Mobilities. Routledge, 2016.

2. Panda, R., Verma, S. y Mehta, B. “Emergence and acceptance of sharing economy in India: understanding through the case of Airbnb”. International Journal of Online Marketing (IJOM), 5 (3), 2015.

3. Strommen-Bakhtiar, A. y Vinogradov, E. “The Adoption and Development of Airbnb Services in Norway: A Regional Perspective”. International Journal of Innovation in the Digital Economy (IJIDE), 10 (2), 2019.

4. Mody, M. A., Suess, C. y Lehto, X. “The accommodation experience scape: a comparative assessment of hotels and Airbnb”. International Journal of Contemporary Hospitality Management, 29 (9), 2017.

5. Guttentag, D., Smith, S., Potwarka, L. y Havitz, M. “Why tourists choose Airbnb: A motivationbased segmentation study”. Journal of Travel Research, 57 (3), 2018. Guttentag, D. y Smith, S. “Assessing Airbnb as a disruptive innovation relative to hotels: Substitution and comparative performance expectations”. International Journal of Hospitality Management, 64, 2017.

6. Liu, S. Q. y Mattila, A. S. “Airbnb: Online targeted advertising, sense of power, and consumer decisions”. International Journal of Hospitality Management, 60, 2017.

7. Luo, Y. y Tang, R. L. “Understanding hidden dimensions in textual reviews on Airbnb: An application of modified latent aspect rating analysis (LARA)”. International Journal of Hospitality Management, 80, 2019.

8. Bridges, J. y Vásquez, C. “If nearly all Airbnb reviews are positive, does that make them meaningless?”. Current Issues in Tourism, 21 (18), 2018.

9. Mao, Z. y Lyu, J. “Why travelers use Airbnb again? An integrative approach to understanding travelers’ repurchase intention”. International Journal of Contemporary Hospitality Management, 29 (9), 2017. Liang, L. J., Choi, H. C. y Joppe, M. “Understanding repurchase intention of Airbnb consumers: perceived authenticity, electronic word-ofmouth, and price sensitivity”. Journal of Travel & Tourism Marketing, 35 (1), 2018. 10. Gyódi, K. “Airbnb in European cities: Business as usual or true sharing economy?”. Journal of Cleaner Production, 221, 2019.

11. Varma, A., Jukic, N., Pestek, A., Shultz, C. J. y Nestorov, S. “Airbnb: Exciting innovation or passing fad?”. Tourism Management Perspectives, 20, 2016.

12. Mody, M., Hanks, L. y Dogru, T. “Parallel pathways to brand loyalty: Mapping the consequences of authentic consumption experiences for hotels and Airbnb”. Tourism Management, 74, 2019.

13. Roma, P., Panniello, U. y Nigro, G. L. “Sharing economy and incumbents’ pricing strategy: The impact of Airbnb on the hospitality industry”. International Journal of Production Economics, 2019.

14. Fang, B., Ye, Q. y Law, R. “Effect of sharing economy on tourism industry employment”. Annals of Tourism Research, 57 (3), 2016.

15. Tremblay-Huet, S. “Making Sense of the Public Discourse on Airbnb and Labour: What about Labour Rights?”. En McKee D., Makela F. y Scassa, T. (eds.). Law and the “Sharing Economy”: Regulating Online Market Platforms, 2018. 16. Ayouba, K., Breuillé, M. L., Grivault, C. y Le Gallo, J. “Does Airbnb Disrupt the Private Rental Market? An Empirical Analysis for French Cities”. International Regional Science Review, 2019.

YURI USTROV Profesor de OBS Business School

Yuri Ustrov

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Profesor de OBS Business School