Charles Handy: "Las personas quieren ser guiadas, formar parte de un gran proyecto que no se quede en ellas mismas"

Charles Handy: "Las personas quieren ser guiadas,  formar parte de un gran proyecto que no se quede en ellas mismas" Charles Handy: "Las personas quieren ser guiadas,  formar parte de un gran proyecto que no se quede en ellas mismas"

Stephen Bernhut: En El elefante y la pulga usted describe un mundo del trabajo formado por elefantes y pulgas. ¿Podría explicarnos a qué se debe esa clasificación?

Charles Handy: Es una simplificación, por supuesto, pero en realidad siempre pensamos que el mundo de los negocios está formado por grandes organizaciones. Sin embargo, las estadísticas revelan que la mayoría de la gente no trabaja en grandes empresas. De hecho, la mayoría trabaja en pequeñas empresas, algunas veces muy pequeñas. El 60% de las empresas registradas como tales en el Reino Unido consta sólo de un empleado, que es el propio dueño, y el 20% tiene menos de cinco empleados. A estas empresas me refiero cuando hablo de "pulgas". Son cada vez más abundantes, porque las grandes empresas, los "elefantes", se están deshaciendo. Lo llaman "externalización", "subcontratación" o, incluso, "expedientes de regulación de empleo" o "reducción de plantilla", pero básicamente lo que ocurre es que se están deshaciendo. Y, al deshacerse, surgen pequeñas empresas. El resultado es que las grandes empresas pasan a estar formadas por pequeñas empresas.

La tesis que se defiende en el libro es que la industria en su conjunto, el negocio en su conjunto, en cierto modo está escindiéndose de manera importante. Podría decirse que está sufriendo el proceso inverso a la conglomeración. "Desintegrar" es un término demasiado negativo, pero, en realidad, sí que se está dispersando, por así decirlo, con el fin de reducir costes y conseguir mayor flexibilidad en las operaciones. Por supuesto, esto conlleva un aumento de las pulgas.

Otra cosa que también digo en el libro es que, hoy día, es imposible que vayamos a pasar la mayor parte de nuestras vidas dentro de grandes organizaciones, por un lado debido a que vivimos más y estamos más sanos y, por otro, debido a que nuestras vidas profesionales son cada vez más cortas. Tenemos que dedicar esos años sobrantes a algo, a algo que nos dé dinero, porque no va a haber pensiones que nos garanticen el bienestar a largo plazo.

Con respecto a los elefantes, parece que hay muchos que están siendo tragados. En algunos sectores parece que, al final, va a quedar sólo un banco, una compañía aérea, etc. ¿Es posible que eso ocurra y qué es lo que implicaría?

Yo creo que los elefantes van a crecer aún mas y que, a continuación, se dividirán de nuevo. Hasta que eso ocurra, acabaremos teniendo tres o cuatro grandes empresas...