Clayton Christensen: "Son buenos tiempos para la innovación disruptiva"

Clayton Christensen: "Son buenos tiempos para la innovación disruptiva" Clayton Christensen: "Son buenos tiempos para la innovación disruptiva"

Clayton M. Christensen planea las cosas a lo grande. En una era en la que los académicos se suelen centrar incesantemente en una reducida área de especialización, Christensen, titular de la cátedra Robert and Jane Cizik de Administración de Empresas en la Harvard Business School, busca nuevos campos en los que aplicar su pensamiento. Es autor o coautor de una serie de libros de gran influencia sobre la innovación, entre ellos The Innovator's Dilemma y The Innovator's Solution, y es especialmente famoso por su teoría de la innovación disruptiva, que describe el modo en el que las nuevas tecnologías (y las empresas que las introducen) pueden desplazar a las establecidas.

Sin embargo, Christensen también ha aplicado sus ideas sobre la innovación disruptiva a la educación pública y, en la actualidad, a la atención sanitaria. Es uno de los autores del libro sobre asistencia sanitaria titulado The Innovator's Prescription, junto con los doctores Jason Hwang y Jerome H. Grossman.

Martha E. Mangelsdorf: Háblenos un poco sobre cuáles cree usted que serán los efectos de la crisis financiera y de la desaceleración económica en el entorno para la innovación.

Clayton Christensen: Creo que tendrá un efecto absolutamente positivo sobre la innovación.

Eso es contraintuitivo.

Bueno, obligará a los innovadores a no malgastar tanto dinero. Una de las pesadillas de la innovación de éxito es que las empresas deben estar tan comprometidas con la innovación que proporcionarán a los innovadores una gran cantidad de dinero para gastar. Y, estadísticamente, el 93% de todas las innovaciones que últimamente han tenido éxito empezaron yendo en la dirección equivocada; la probabilidad de tener éxito a la primera es muy baja. Por lo tanto, les ofrece el privilegio de seguir implementando la estrategia equivocada durante mucho tiempo. Y en un entorno en el que es necesario impulsar la innovación con rapidez y mantener los costes de la innovación bajos, la probabilidad de que tenga éxito es de hecho mucho mayor.

En otras palabras, lo que dice es que la prosperidad tiende a aislar a los innovadores de las realidades del mercado y les permite llevar a cabo su visión, una visión que probablemente es errónea, en términos estadísticos.

Eso es un resumen perfecto de cómo creo que funciona el mundo. Las innovaciones radicales tienen lugar cuando la tensión ha alcanzado su punto máximo y los recursos son...