Cómo convertirse en un mejor líder

Cómo convertirse en un mejor líder Cómo convertirse en un mejor líder

Cuando los directivos identifican a un líder al que admiran, suelen infravalorar hasta qué punto ese individuo puede haber tenido que luchar para dominar determinados patrones de comportamiento o aspectos dominantes de su personalidad. Los grandes líderes hacen que parezca fácil; no obstante, lo cierto es que la mayoría de los líderes efectivos observados, incluso, los denominados "naturales", como Richard Branson del Grupo Virgin, han trabajado muy duro consigo mismos.

Los rasgos que son adecuados para un directivo en una posición de liderazgo no suelen serlo en otra. Al ascender en la jerarquía y desplazarse hacia nuevos roles o entornos, los líderes pueden descubrir que necesitan exagerar o frenar diferentes aspectos de su personalidad. Además, lo que son en un momento dado fortalezas pueden perfectamente convertirse en debilidades.

Afortunadamente, los avances en el estudio de la personalidad pueden proporcionar a los ejecutivos una imagen mucho más detallada de su personalidad. Los psicólogos han identificado un gran número de rasgos que diferencian a un individuo de otro. Los estudios de las últimas décadas han convergido en cinco amplias dimensiones, cada una de las cuales abarca un grupo de rasgos. Esas dimensiones parecen tan sólidas que se han denominado los Cinco Grandes. Ampliamente aceptados en la actualidad, esos cinco factores se encuentran sistemáticamente en diferentes métodos de investigación, así como a lo largo del tiempo, de los contextos y de las culturas .

A diferencia de otros modelos de personalidad, el de los Cinco Grandes procede del lenguaje que utiliza la gente a diario para describir a los demás. A partir de una lista básica de casi 18.000 descriptores de la personalidad, la lista se redujo finalmente a cinco factores fundamentales, que son la necesidad de estabilidad, la extraversión, la apertura mental, la amabilidad y la responsabilidad.

Por supuesto, las puntuaciones de la personalidad no miden el desempeño; ningún rasgo de la personalidad lleva directamente a un rendimiento positivo o negativo. Sin embargo, esas puntuaciones pueden alertar a los directivos sobre áreas que requieren su atención. Un rasgo que es efectivo en un contexto puede ser redundante o contraproducente cuando la situación cambia.

LOS ESCOLLOS HABITUALES DEL LIDERAZGO

Los líderes de todos los niveles se hallan sometidos a una intensa presión para lograr más y hacerlo con mayo...