Cómo hacer un análisis DAFO: guía para tomar decisiones estratégicas

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Cómo hacer un análisis DAFO: guía para tomar decisiones estratégicas Cómo hacer un análisis DAFO: guía para tomar decisiones estratégicas

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Harvard Deusto

Business Review (Núm. 364) · Estrategia

El análisis DAFO es una herramienta de planificación estratégica que evalúa cuatro elementos: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Es una de las más utilizadas en el mundo del management porque es sencilla, visual y aplicable a cualquier organización, sector o situación. Aprende a hacer un análisis DAFO con rigor: qué es, cómo aplicarlo, ejemplos reales y los errores más comunes que cometen las empresas al usarlo.

El análisis DAFO es una de las herramientas de planificación estratégica más utilizadas en el mundo de la empresa y, paradójicamente, una de las peor empleadas. Casi todas las organizaciones lo conocen, casi todas lo han elaborado alguna vez y, sin embargo, muy pocas extraen de él decisiones reales. La diferencia entre un DAFO que sirve y un DAFO que se queda en la pared de la sala de reuniones no está en la herramienta, sino en cómo se piensa.

En esta guía revisamos qué es el análisis DAFO, cómo se construye paso a paso, cómo se interpreta para que tenga consecuencias prácticas, y cuáles son los errores que conviene evitar. Lo hacemos desde la perspectiva de quien tiene que tomar decisiones, no desde la del manual.

 

Qué es el análisis DAFO El análisis DAFO –también conocido como matriz DAFO, o FODA en buena parte de América Latina– es una herramienta de diagnóstico estratégico que cruza dos ejes: el origen del factor analizado (interno o externo a la organización) y su naturaleza (favorable o desfavorable). De ese cruce surgen las cuatro categorías que dan nombre al método:

  • Debilidades: factores internos que limitan o restan competitividad.
  • Amenazas: factores externos que pueden perjudicar el desempeño.
  • Fortalezas: factores internos que aportan ventaja competitiva.
  • Oportunidades: factores externos que podrían favorecer el crecimiento.
Sus siglas en inglés son SWOT (Strengths, Weaknesses, Opportunities, Threats) y se atribuyen, en su versión académica más temprana, a los trabajos desarrollados en el Stanford Research Institute durante los años sesenta, dentro de un proyecto de investigación sobre por qué fracasaba la planificación corporativa. Esa génesis es relevante: el DAFO no nació para ordenar ideas sobre un papel, sino para entender por qué las empresas no ejecutaban lo que decían querer hacer.

Hoy se aplica a empresas enteras, a unidades de negocio, a productos, a marcas, a proyectos concretos e incluso a decisiones individuales de carrera. Su atractivo está en su sencillez aparente. Su riesgo, también.

 

Para qué sirve realmente un análisis DAFO Conviene situar bien el alcance ...