Cómo lanzar con éxito un primer proyecto basado en el IoT

Cómo lanzar con éxito un primer proyecto basado en el IoT Cómo lanzar con éxito un primer proyecto basado en el IoT
Marketing y Ventas · Marketing

El Internet de las Cosas (IoT) está revolucionando el mercado, aportando un valor diferencial a las empresas que apuestan por ello. Pero aún hay organizaciones a las que esta tecnología les impone cierto temor. Afrontar el desafío es el primer paso para poder desarrollar un proyecto de IoT. A partir de ahí, hay que tener en cuenta otras variables, como que ese primer proyecto debería poder ser económico, medible, innovador y diferenciador, entre otros interesantes factores que se desgranan en este artículo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Aunque el término "Internet of Things", o "Internet de las Cosas", fue acuñado por primera vez en 1985 por Peter T. Lewis, en un discurso que pronunció en la sesión de apoyo de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, en la 15.ª Conferencia del Congreso Legislativo, y a pesar de que ya en 1989 se hablaba de una tostadora como primer objeto conectado a Internet, no fue hasta bastantes años después, en 1999, cuando se popularizó realmente (Ashton, 1999). Kevin Ashton, pionero de la tecnología británica y cofundador del Auto-ID Center en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), utilizó este término para referirse a la evolución de los sistemas de identificación y gestión de cadena de suministro basados en RFID (radio frequency identification). Durante los siguientes años, el concepto fue tomando fuerza y evolucionando en dos ejes, especialmente: sectorial y de conectividad.

En el primero, diversos autores (Sundmaeker et al., 2010) ampliaron el término para referirse no solo a dispositivos inteligentes que permitían mejorar la gestión de operaciones indutriales y cadena de suministro, sino a dispositivos que aunaban importantes ventajas hasta en dieciocho sectores nuevos, destacando el aeroespacial, la automoción, las telecomunicaciones, las construcciones inteligentes, el farmacéutico y el alimentario. En lo que se refiere al segundo eje, otros autores (Yan et al., 2008) señalan que la verdadera fuerza del IoT está en la evolución de la conectividad y en la interconexión de objetos y personas a escalas sin precedentes, permitiendo crear conglomerados inteligentes.

Finalmente, se completa la evolución del concepto de IoT incluyendo en su definición todos los objetos cotidianos, y no solo empresariales y de gestión. Así, se afirma (Xia e...