Comprendiendo la creatividad: el directivo como artista

Comprendiendo la creatividad: el directivo como artista Comprendiendo la creatividad: el directivo como artista

De forma lenta, pero segura, los directivos modernos son cada vez más conscientes de que las complejas situaciones a las que tienen que enfrentarse no se pueden enfocar de un modo rutinario. De hecho, la búsqueda de soluciones creativas se ha convertido en algo generalizado. Hasta ahora, el término creatividad en el ámbito de los negocios se aplicaba principalmente al uso de técnicas específicas tales como el brainstorming. A pesar de que este tipo de técnicas pueden ayudar a que las personas se muestren más abiertas a las nuevas ideas, tienen una capacidad limitada para ayudarnos a valorar el inherente potencial creativo de lo que tenemos ante nosotros.

Para que la creatividad añada realmente valor a una organización, sus directivos deben, en primer lugar, comprender sus principios básicos. En este artículo se trata de definir tales principios y señalar el importante papel que la imaginación, la inspiración y la intuición aún tienen que desempeñar en las empresas modernas.

CREATIVIDAD= CAPITAL

El artista Joseph Beuys (1921-1986) dedicó su carrera a comprender los parámetros básicos del arte y del proceso creativo. Beuys, uno de los artistas más controvertidos de su tiempo, se hizo famoso por su enfoque radical de la filosofía y los procesos de la creatividad, y consideramos que su enfoque ofrece ideas prácticas para impulsar la capacidad creativa en los individuos y las organizaciones.

Hijo de un comerciante alemán, Beuys vio fotografías del trabajo del escultor alemán Wilhelm Lehmbruck cuando era joven y se concienció de los principios de la escultura, el arte y la creatividad, que propuso inmediatamente como los principios generales de la vida. Estudió en la Kunstakademie de Düsseldorf en 1947 y sus ideas en torno a la ciencia, el arte, la literatura, la filosofía y la espiritualidad evolucionaron considerablemente. Las ideas fundamentales de Beuys quedan reflejadas en su cita más conocida: "Todo ser humano es un artista". Cuando realizó esta afirmación a principios de los años sesenta, impactó al exclusivo mundo del arte: ¿realmente cualquier persona podría producir y definir el arte?

Desde nuestro punto de vista, Beuys no pretendía sugerir que todo el mundo podía dedicarse a las artes visuales o a la escritura (aunque esto podría formar parte del viaje). Se refería más bien a movilizar las latentes capacidades creativas de cada individuo –comprometiéndonos con nuestras palabras, acciones...