Consejos para mejorar la capacidad de argumentación

Consejos para mejorar la capacidad de argumentación Consejos para mejorar la capacidad de argumentación

La estructuración global de nuestros argumentos y su exposición ordenada es sumamente importante. Para dominar las claves de la argumentación, los especialistas en retórica recomiendan comenzar por responder las seis preguntas siguientes: 1. ¿Cuáles son los objetivos de mi argumentación? ¿Qué busco: convencer o persuadir? 2. ¿Con qué argumentos cuento? 3. ¿Qué réplicas puedo esperar? 4. ¿Cómo puedo debilitar esos contraargumentos? 5. ¿Con arreglo a qué método voy a exponer mis razonamientos (en este punto hay que comparar las figuras argumentativas referidas más adelante)? 6. ¿Tengo necesidad de ayudas o pruebas para apuntalar mis argumentos? LOS SEIS MODELOS DE FIGURAS ARGUMENTATIVAS Entre las variantes con las que se pueden transformar nuestros distintos argumentos en una exposición global dotada de coherencia lógica y poder persuasivo, los expertos en retórica distinguen los siguientes seis modelos (a los que llaman "figuras argumentativas"):

Cadena: En esta figura argumentativa, los distintos argumentos se engarzan unos con otros como los eslabones de una cadena, ya sea siguiendo un orden lógico o cronológico. ¿Sus ventajas? Que de este modo la exposición se estructurará claramente y nuestro interlocutor será capaz de distinguir con precisión entre opiniones subjetivas y razonamientos objetivos. Además, las opiniones subjetivas serán objetivadas mediante los argumentos, con lo que resultarán más fácilmente aceptadas. Una sugerencia: enumere primero datos y argumentos e introduzca a continuación las propias opiniones en la exposición; de este modo, se percibirán los razonamientos como hechos, y las opiniones se deducirán de ellos siguiendo un orden lógico

Rombo: En la introducción, se expone el problema fundamental y, a continuación, se pasa al cuerpo principal de la conversación, en el que irá enumerando los principales argumentos. En esta figura es importante que los distintos razonamientos se yuxtapongan y se conceda a todos un valor equivalente. Como colofón de esta figura argumentativa, se ha de proponer una solución que tenga en cuenta los distintos argumentos.

Dialéctica: El centro de gravedad lo ocupan aquí la comparación de argumentos contrapuestos y la propuesta de una solución. Un ejemplo de formulación sería el siguiente: "Nuestro director se ha pronunciado, tras someter a consideración las propuestas, a favor de nuevas medidas de distribución. Es de la opinión de que... En contra habría que decir que.....