Construyendo una plataforma innovadora

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Construyendo una plataforma innovadora Construyendo una plataforma innovadora

RG

Roberto Galves

Business Review (Núm. 261) · TIC

Hace no mucho tiempo, los libros de negocios dedicaban cientos de páginas a describir modelos y marcos de referencia sobre los entornos tradicionales y lineales de negocio que trataban de explicar cómo una compañía podía encajar en la cadena de valor de la industria a la que pertenecía. Uno de estos marcos es el modelo de Michael Porter, basado en las cinco fuerzas: competidores, nuevos entrantes, proveedores, compradores y productos sustitutos. El modelo, descrito a finales de los años 70 por el citado profesor, fue desarrollado en la era predigital, cuando las cadenas de valor eran altamente lineales y el entorno de negocio era principalmente físico. Durante años, fue relativamente fácil identificar estas fuerzas y situar a una empresa en este paradigma. Sin embargo, para los que están mirando el mercado actual bajo un punto de vista solo digital, las fuerzas que rigen la dinámica del negocio son poco definidas y no muy precisas. El éxito de las empresas nativas digitales es más atribuible a su capacidad para desarrollar innovación de forma rápida, abarcando cuota de mercado y escalando de forma más veloz que las compañías tradicionales. Así, no sorprende a nadie que el propio modelo del profesor Porter esté amenazado por la disrupción.

Una posible explicación de esto es que muchos de los disruptores digitales, hoy en día, son plataformas que no únicamente se conectan a cadenas de valor tradicionales; en realidad crean nuevos espacios de negocio dentro y alrededor de una o más industrias, perturbando y torciendo las fuerzas como un agujero negro virtual. Dentro de estos nuevos espacios de negocio, las fuerzas son dinámicas y multidireccionales. Desde la perspectiva del dueño de la plataforma, los roles de comprador y proveedor, por ejemplo, no son tan rígidamente descritos como anteriormente, ya que no siempre hay una relación comercial formal y nítida, y las relaciones son principalmente peer-to-peer, transaccionales y de corta duración, no permanentes.

Dado el potencial de esta dinámica de negocios, transformar una compañía en una plataforma es una de las mejores decisiones estratégicas que una empresa puede tomar. Lo que es mejor es que nunca había sido tan sencillo hacerlo: solamente hace falta exponer recursos digitales a través de APIs (application programming interfaces) y gestionarlas adecuadamente, independientemente del tamaño o naturaleza del negocio. Aprovechar las ventajas de las APIs y atraer us...


Roberto Galves

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Product Manager de BEEVA para APIVERSITY