Conversaciones Harvard Deusto - Tecnologías revolucionarias aplicadas a los negocios

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Conversaciones Harvard Deusto - Tecnologías revolucionarias aplicadas a los negocios Conversaciones Harvard Deusto - Tecnologías revolucionarias aplicadas a los negocios

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Harvard Deusto

Business Review (Núm. 322) · Estrategia

El pasado 5 de mayo celebramos en CASA SEAT la sexta edición de las Conversaciones Harvard Deusto. Un evento de la mano de Havas Media Group, moderado por Alberto Díaz, experto en transformación de organizaciones para la era digital, que contó con la participación de Alberto López (Porsche Ibérica), José Luis Núñez (Telefónica Tech) y Sonia Paz (Havas Media Group).

Descárgate la selección de artículos del monográfico de este mes para que puedas leer más sobre las 'Tecnologías revolucionarias que se están aplicando a los negocios. (haz 'clic' en el botón 'DESCARGAR' en la parte inferior de la página)

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Puedes ver el vídeo de las Conversaciones en nuestro canal de Youtube.

La primera ponencia de la jornada corrió a cargo de Alberto López, Sales and Network Development Director en Porsche Ibérica, quien detalló cómo la tecnología está transformando el sector del automóvil: En los próximos cinco años, el sector va a cambiar más que en los últimos cincuenta. Estamos en plena transformación de toda la cadena de valor, y el origen de ello son las legislaciones en cuanto a sostenibilidad y los cambios en el cliente, que demanda productos más sostenibles y contacto digital.

Por una parte, cambia el portafolio de productos, pasando de fabricar coches de combustión, donde lo más importante es la potencia, la seguridad y la eficiencia, a coches eléctricos, donde esos elementos son importantes, pero desde otro punto de vista: Antes buscábamos que no nos robaran el vehículo en la calle; ahora queremos que no nos hackeen el software del coche. Y aquí, tecnologías como Big Data, blockchain o Internet de las Cosas pasan a ser esenciales.

A ello se le suma que los clientes quieren contactar con la empresa a través de apps propias o de mensajería instantánea, pero sin dejar de lado el trato personal: Parte del customer journey se da en entornos digitales, pero aún hay un 80% de las personas que quieren algún punto de contacto físico, por ejemplo, para la prueba, entrega o tasación del vehículo. Conjugar esa necesidad afecta notablemente al modelo de distribución, donde los cambios se dan tanto a nivel organizativo como en lo que respecta a las skills de los vendedores, que, más que negociadores de precio, deben ser expertos de producto, porque ya no venden un coche, sino un servicio.

Todo ello implica una transformación total de la organización, desde la fabricación a la distribución y la venta, que requieren procesos más dinámicos: “En Porsche hemos optado por un modelo Agile, con equipos multidisciplinares, multiculturales y multigeneracionales, que trabajan por proyectos. Además, tenemos un equipo digital que trabaja en iniciativas propias y, a la vez, está involucrado en los proyectos de futuro de la compañía, explicó López.

Las tecnologías habilitadoras

En su turno, José Luis Núñez, Global Head for Blockchain and Web3 Businesses en Telefónica Tech, compartió su visión de la transformación digital desde el lado del proveedor de tecnología: Estamos viendo una evolución en cómo el cliente consume productos y servicios. Antes de la pandemia, pagábamos en metálico el café; ahora pagamos con la tarjeta hasta la barra de pan. Ello significa que damos por supuesto que ese establecimiento, que puede ser un quiosco en la calle, tiene conectividad y debe aceptar ese tipo de pago, o pierde la venta”. La sociedad demanda que la conectividad sea de muy alta capacidad y muy baja latencia, y el 5G va en esa línea: Veremos cambios en cómo consumen e intercambian datos objetos como los coches (que mandarán grandes cantidades de información mientras conducimos), y podremos interactuar ágilmente en un metaverso. Al respecto, Núñez aseguró que estamos introduciendo nuevas formas de comunicación social y digital que convivirán de manera totalmente transparente. Un entorno en el que habrá que entender cómo afecta cada tecnología a cada aspecto de nuestra vida: Cuando usemos el metaverso, al principio haremos la elección consciente de entrar en ese espacio virtual para tener una experiencia concreta. Según pase el tiempo, las fronteras entre el mundo virtual y el real serán cada vez menores.

Para las empresas, el reto será determinar qué tecnología es la que realmente les aporta valor: No se trata de usar la tecnología porque sí, sino de entender qué se puede ganar y qué se puede perder entrando, por ejemplo, en un metaverso, y cómo hay que comportarse en cada espacio: ¿es ahí donde tenemos que estar porque es ahí donde está nuestra audiencia?, planteó Núñez.

Metaverso, el futuro de internet

Sonia Paz, Business Transformation Officer en Havas Media Group, aportó a la jornada la parte más práctica, con estrategias para emplear el metaverso como oportunidad de negocio: El metaverso es la convergencia entre lo físico y lo virtual. Ese phygital del que llevamos muchos años hablando, y que aún no había llegado a la madurez, se culmina aquí gracias a tecnologías como el blockchain, el 5G, la inteligencia artificial, el edge computing o los NFT. Estamos hablando del futuro de Internet, una evolución que cambiará para siempre nuestra forma de experimentar la vida. De ahí que las compañías deban subirse a este carro cuanto antes. Pero ¿cómo aterrizar con éxito en alguno de los metaversos existentes? Según Paz, lo ideal es:

1. Entrar de forma nativa, adaptando el contenido y el formato, entendiendo a qué audiencia nos dirigimos.

2. Crear sinergias entre el mundo físico y el virtual, siendo capaces de unificar la experiencia de usuario en ambos mundos.

3. Establecer un local virtual (o varios) en el metaverso adecuado.

4. Dar experiencias inmersivas, con mucha interacción.

5. Crear coleccionables digitales, basados en NFT.

6. Fomentar la comunidad alrededor de intereses o valores concretos.

Se trata, en definitiva, de aprovechar las características del metaverso, que se caracteriza por ser social (es una prolongación de nuestra vida personal y profesional), persistente (como usuarios, podemos entrar o salir del metaverso, pero la vida continúa en él, y al volver, ese universo puede haber cambiado), reactivo (interactuamos en tiempo real), interoperable (una de las expectativas es poder saltar de un metaverso a otro) y creativo (cualquier persona puede crear experiencias o productos y monetizarlos, lo que lleva al surgimiento de nuevas oportunidades de negocio).

Una revolución a todos los niveles

Tras las ponencias, empezó una dinámica conversación sobre el impacto de las nuevas tecnologías en las organizaciones, moderada por Alberto Díaz, miembro del comité editorial de Harvard Deusto y cofundador de ISDI. Además de profundizar en la idea de metaverso y su funcionamiento, también se habló de la necesidad de legislar de forma paralela a la aparición de estas tecnologías revolucionarias, ya sean el metaverso, los NFT o los coches voladores que empezaremos a ver a partir de 2025, fruto de un proyecto de Porsche con Boeing.

Además, se puso el foco en la importante revolución que estamos viviendo en términos de talento y nuevas formas de trabajo. Salió a la luz la necesidad de las empresas de ser ágiles, actuar en base a objetivos, contar con las métricas adecuadas y favorecer ecosistemas de innovación. Todo ello para adaptarse a un entorno en el que las estructuras tradicionales en silos o muy jerárquicas ya no sirven. Ahora se busca enriquecer los proyectos con el trabajo de personas que se complementen, que trabajen transversalmente, apoyándose en la tecnología y actuando con la vista puesta en objetivos comunes.

Para ello hace falta un verdadero cambio cultural, para el que, según los expertos, la mezcla de perfiles es clave, con diversidad en cuanto a formación, generación y procedencia –geográfica, cultural y profesional (gente de las startups y de grandes corporaciones, por ejemplo)–. Asimismo, se vuelve esencial tanto la formación continua de los empleados, ya que el conocimiento cambia casi a tiempo real, como propiciar el sentimiento de pertenencia a la organización.