Edward de Bono: "Lo mejor del pensamiento lateral es que cualquiera puede emplearlo"

Edward de Bono: "Lo mejor del pensamiento lateral es que cualquiera puede emplearlo" Edward de Bono: "Lo mejor del pensamiento lateral es que cualquiera puede emplearlo"

Stephen Watt: ¿Qué es el "pensamiento lateral" y por qué es una práctica tan esencial para los líderes empresariales?

Edward de Bono: El pensamiento lateral es una habilidad operacional para desarrollar nuevas ideas. Es una forma deliberada de creatividad de ideas, basada en la comprensión de cómo funciona el cerebro como un sistema de información autoorganizado. La mente establece patrones asimétricos y el pensamiento lateral es una forma de trascender esos patrones lateralmente, en lugar de avanzar secuencialmente.

En la actualidad, la tendencia es creer que "la información es suficiente" y uno simplemente introduce datos en el ordenador y deja que éste haga el trabajo de diseñar la estrategia y tomar las decisiones. Eso es algo muy peligroso. Piense en lo que ocurrió en China hace 600 años: los estudiosos empezaron a creer que era posible pasar de una certidumbre a otra y nunca desarrollaron la aptitud para especular o imaginar. El resultado fue que el progreso llegó a un punto muerto. Sin el pensamiento lateral, uno está atrapado en los conceptos del pasado. Cuando un ordenador procesa la información, su análisis es en términos de preferencias actuales y conceptos pasados. Es necesario desarrollar nuevas formas de analizar la información.

La percepción es un 90% del pensamiento: el resto es bastante rutinario y automático. Si uno quiere lograr un verdadero progreso, tendrá que hacer algo más que simplemente reaccionar ante los datos existentes. Curiosamente, la comunidad empresarial está más interesada en el pensamiento que cualquier otro sector de la sociedad. En otros sectores (político, académico, etc.),basta con demostrar verbalmente que uno tiene razón. En los negocios, uno tiene que demostrar que tiene razón verbalmente y cerrar al mes siguiente.

Por desgracia, muchos líderes de empresa son aún bastante complacientes cuando se trata de explorar formas nuevas y mejores de ejercer el liderazgo. Muchos consejeros delegados se parecen a un hombre que ha saltado desde lo alto de un edificio; cuando va por la tercera planta, dice: "¡Hasta ahora, bien!". Bueno, puede que tenga razón: por ahora, va bien, pero el futuro no es tan bueno.

A menos que el líder de una empresa esté motivado para fomentar la creatividad, ésta no tendrá lugar. Por ejemplo, había un hombre en Argentina que dirigía una empresa textil que era la mitad de la de su competidor más próximo. Decidió enseñar mis métodos a s...