El conflicto constructivo como fuente de innovación

El conflicto constructivo como fuente de innovación El conflicto constructivo como fuente de innovación

Cuando la gente está de acuerdo conmigo, siempre tengo la sensación de que estoy equivocado. Ambrose Bierce, escritor.

Múltiples disciplinas en el mismo estudio, disputas sobre qué emisora de radio escuchar, percepciones divergentes sobre las horas de trabajo adecuadas, el modo de vestir, los códigos de conducta, incluso sobre lo que se considera calidad de trabajo… me pareció que todo esto era una oportunidad enriquecedora para los tipos de fricción sobre los que quería arrojar nueva luz sin caldear los ánimos. El malestar de mi estómago y las luchas en mi cabeza me confirmaron que existía una estrecha conexión entre la propia brusquedad y el pensamiento original.

Jerry Hirshberg, fundador y presidente de Nissan Design International.

Si usted está siempre de acuerdo conmigo, uno de nosotros dos no es necesario. ¿Adivina cuál de los dos?

Neil Young, explicando al productor David Briggs por qué sus constantes disputas eran vitales para su creatividad.

Si usted quiere innovación, necesita "guerreros" felices, personas optimistas que conozcan el modo adecuado de debatir. Una creciente línea de investigación sugiere que debatir sobre las ideas es bueno, en especial para los grupos y organizaciones que realizan un trabajo creativo. Las constantes disputas pueden significar que existe una competición para desarrollar y poner a prueba tantas ideas buenas como sea posible, que existe una extensa variación en el conocimiento y las perspectivas.

Cuando todo el mundo en un grupo está siempre de acuerdo, significa que no tienen muchas ideas o que evitar el conflicto es más importante para ellos que generar y evaluar nuevas ideas. Podría incluso significar que a las personas que expresan nueva ideas se las ridiculiza, se las condena al ostracismo y se las expulsa del grupo. Sean cuales sean las razones, la falta de conflicto ydesacuerdo significa que es poco probable que el grupo exprese y desarrolle muchas ideas nuevas y valiosas. Los grupos –y las sociedades– que reprimen a las personas que tienen ideas nuevas y no probadas perjudican tanto la imaginación como la libertad personal. Tal como dijo Robert F. Kennedy: "No basta con permitir el desacuerdo. Debemos exigirlo". Éste es un consejo razonable para cualquier líder que quiera un flujo constante de nuevas ideas. O, parafraseando al magnate de los chicles William Wrigley,Jr.: "Cuando dos personas en los negocios están siempre de acuerdo...