El sector financiero español

El sector financiero español El sector financiero español

El sector financiero ha
dado un salto cuántico
en este período de
crisis. La reforma ha
llevado a los bancos privados
más saludables a asignar una
cantidad muy considerable
de provisiones para cubrir la
depreciación de activos y la
pérdida esperada del sector
inmobiliario, y también ha
impulsado la recapitalización
y reestructuración de
algunas entidades financieras,
a través de la transferencia
de sus activos al “banco
malo” SAREB, junto con la
ola de fusiones y adquisiciones,
que ha procurado una
racionalización del número
de instituciones.
El capital aportado por el estado
y el FGD (Fondo de Garantía
de Depósitos) y las
provisiones reservadas por
las instituciones más fuertes
ascienden a casi un 8% de la
exposición crediticia total de
2007. Las autoridades españolas
y europeas y los propios
bancos han llevado a cabo
conjuntamente esfuerzos para
fortalecer la banca española
desde que comenzó la crisis.
De todas las entidades
que recibieron ayuda pública,
fueron las cajas de ahorros
las más beneficiadas.
La recapitalización con fondos
del Mecanismo de Estabilidad
Europea ascendió a
casi 39 mil millones de euros.
Así, el capital de los bancos
se ha incrementado en alrededor
de 130 mil millones de
euros desde 2007 (cerca de
un 13% del PIB de España). El
43% del total son fondos del
sector privado, con alrededor
de 38 mil millones de
euros provenientes de aumentos
de capital, ventas de
activos, etc., y unos 18 mil
millones de euros proceden
del reparto de la carga entre
accionistas y tenedores de
bonos subordinados. Vale la
pena señalar que los bancos
han aumentado las reservas
en unos 250 mil millones de
euros desde el inicio de la
crisis. El proceso de reestructuración
también implica el
reconocimiento y provisión
de los activos inmobiliarios
problemáticos (Real Decreto
2/2012 y Real Decreto 8/2012,
también conocidos como De
Guindos I y II). Estos activos
han sido transferidos al
“banco ma...