¿Es el 'fintech' el mayor desafío que afronta la banca?

¿Es el 'fintech' el mayor desafío que afronta la banca? ¿Es el 'fintech' el mayor desafío que afronta la banca?

Marc Andreessen, el creador del navegador Netscape en los años 90, que se convirtió posteriormente en un millonario y en uno de los inversores en startups más influyente de Silicon Valley, tuiteó en febrero de 2014: "Me muero por invertir en un banco disruptivo". Andreessen veía muy claro que la industria bancaria estaba en un momento decisivo, a las puertas de un profundo cambio que vendría gracias a la innovación tecnológica.

El 8 de abril de 2015, Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan, uno de los mayores bancos del mundo, se dirigía en una carta a los accionistas del banco, y, tras treinta páginas desgranando los logros del último ejercicio y señalando las fortalezas y capacidades que la compañía estaba desarrollando para afrontar los siguientes años, añadía un párrafo sorprendente hasta aquel momento para un banco tradicional. El párrafo, titulado "Llega Silicon Valley", mencionaba: "Centenares de startups con montones de cerebros y dinero están generando alternativas a la banca tradicional". Se refería tanto a empresas que estaban concediendo créditos en minutos –frente a las semanas que tardan habitualmente los bancos en aprobar un crédito– como a los competidores en el mundo de los pagos, como PayPal o similares, y a los retos que supone la irrupción de criptomonedas como el bitcoin.

Ciertamente, si el sector bancario vivía ya tiempos convulsos, provocados por una crisis financiera sin parangón en las últimas décadas, la irrupción de nuevas tecnologías ha convencido a los directivos bancarios: todo el mundo está de acuerdo en que la próxima década, si no el próximo lustro, vamos a asistir a la transformación más importante que haya habido nunca en este sector. Esta vez, el poder económico que las grandes corporaciones bancarias siempre han tenido y la regulación con la que el sector se protegía como barrera de entrada, parece que no serán suficientes para resistir las embestidas que nuevos entrantes están acometiendo.

Nuevos entrantes en forma de pequeñas empresas, startups, que plantean cambios disruptivos frente a unos bancos que están adaptándose a los rápidos cambios tecnológicos y de comportamiento de sus clientes, pero que tienen el lastre de una estructura organizativa, tecnología y regulación que les dificulta ser tan ágiles como estas startups. Las siguientes páginas detallan quiénes son estos nuevos entrantes que desafían el statu quo de la industria financiera y cuáles pueden se...