EXPLORANDO EL FUTURO DIGITAL EN 'MANAGEMENT'

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ROBOTS, INTELIGENCIA ARTIFICAL Y EMPLEO

Juan Enrique Flores

Carlos Morón

Josep Valor

A principios del siglo XX, los caballos eran la herramienta estrella en todo el mundo. Prácticamente cualquier tarea compleja desde el punto de vista físico se ejecutaba con este animal, que acompaña al hombre desde hace más de tres mil años. Sin embargo, en menos de medio siglo, los coches y tractores hicieron que los caballos quedaran obsoletos en la mayoría de sus usos tradicionales. Análogamente, ahora que los robots se están haciendo cada vez más ágiles y versátiles, parece que la ventaja competitiva que tenemos los humanos podría ser vulnerable. De acuerdo con el estudio llevado a cabo por Daron Acemoglu (MIT) y Pascual Restrepo (Boston University) en 2017, la implantación y uso de robots en las organizaciones no incrementa el empleo en ningún grupo de trabajadores, incluyendo aquellos con formación universitaria.

Desde un simple punto de vista empresarial, esto no parece ser un problema grave, ya que la automatización implica ahorro de costes, y muchas voces del sector (Per Vegard, director de la División de Robotics de ABB) indican que más que meramente destruir empleos, las nuevas tecnologías consiguen que los humanos dejen de hacer determinadas tareas especialmente dificultosas, en la cuales, de hecho, hay actualmente escasez de mano de obra deseosa de llevarlas a cabo. No obstante, si volvemos a la analogía de los caballos, entre 1910 y 1950, el precio de estos animales se vio reducido en un 80%. Aunque este paralelismo no debería ser completamente válido para los humanos (entre otras cosas, porque tenemos mayor capacidad de adaptación que los caballos), la realidad es que la automatización está reduciendo los salarios. Parece indiscutible que la capacidad adquisitiva de los trabajadores se ve mermada debido a la introducción de robots en todos los ámbitos productivos (The Economist, 2017), y con ello el gasto que potencialmente estos pueden llevar a cabo, empezando por los colectivos que realizan trabajos más mecánicos y acabando por los más especializados y estratégicos (gestores de fondos, abogados, etc.).

En definitiva, entramos en el círculo vicioso de la robotización, en el cual las empresas ahorran costes para aumentar su rentabilidad a través de robots, que hacen que los trabajadores pierdan poder adquisitivo, gastando menos y forzando a su vez a las empresas a seguir...


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