Gestión de la diversidad

Gestión de la diversidad Gestión de la diversidad

Desde finales de los años 90 existe, en el ámbito empresarial, un creciente interés por la diversidad. No obstante, en Europa, y en España especialmente, se ha enfocado la cuestión desde un punto de vista casi estrictamente demográfico, ligando la diversidad a la inserción laboral, la no discriminación y la igualdad de oportunidades. Esta perspectiva pierde de vista la necesidad de definir con mayor exactitud qué es y qué supone la diversidad, corriendo el riesgo de desembocar en actitudes y comportamientos (desunión, deterioro del clima laboral, desconfianza, absentismo, desmotivación, etc.) contrarios a los deseados.

Mujeres y hombres; jóvenes y séniores; españoles, hindúes, estadounidenses, franceses…; congresos y reuniones en inglés, chino, ruso o árabe; personas en silla de ruedas o con discapacidad visual… Numerosas visiones y habilidades, experiencias y talento a aprovechar. Estas diferencias, bien gestionadas, lejos de ser un obstáculo para el desarrollo de las organizaciones, ofrecen grandes beneficios y oportunidades. Por eso, las empresas son cada vez más sensibles ante la implantación de la diversidad en sus plantillas, así como en sus clientes, en sus proveedores, en sus grupos de interés, etc. Afirman encontrar en ella beneficios en cuestiones tales como el incremento en su creatividad y en su productividad y la mejora de la imagen, de la reputación corporativa o del clima laboral. No obstante, la mayoría de las organizaciones no utilizan ningún sistema de evaluación del impacto de las políticas de diversidad, cuando un modelo de evaluación les permitiría conocer la eficacia y eficiencia de su acción.