Hacia la apertura digital de la empresa y la universalización de la economía de las API. En colaboración con: BEEVA

Colaboración

Hacia la apertura digital de la empresa y la universalización de la economía de las API. En colaboración con: BEEVA Hacia la apertura digital de la empresa y la universalización de la economía de las API. En colaboración con: BEEVA

Durante los últimos años, todos los que nos dedicamos a la creación de startups y productos tecnológicos hemos visto consolidarse una nueva tendencia que, lejos de atenuarse, va camino de cambiar para siempre y de forma irreversible la forma de entender los negocios en Internet. Una tendencia que avanza de forma silenciosa, casi imperceptible, de la mano de gigantes de la red como Google, eBay, Amazon, Facebook o Twitter, pero también de compañías líderes en sectores ya consolidados como Twilio, Netflix, Sabre, Amadeus o SalesForce, que han visto cómo sus cuentas de resultados reflejan espectacularmente el éxito de una apuesta tan atrevida como inteligente: la adaptación de sus activos digitales a la emergente economía de las API.

Esta nueva economía digital se basa en el concepto de "apertura" a través de API comerciales como principal motor del crecimiento orgánico. Empresas tradicionales como Coca-Cola, BT, Axa Banque, The Guardian o Master Card y, por supuesto, las startups tecnológicas se están beneficiando ya de la llamada "apificación" como estrategia clave para incrementar ingresos, captar nuevos clientes o reducir sus costes. Además, las API son fundamentales a la hora de optimizar la presencia multicanal (web, móvil, tabletas, wearables, SmartTV, intranets) y de integrar servicios corporativos tanto en aplicaciones propias como de terceros.

Pero ¿qué es exactamente una API? Son las siglas de application programming interface, o, lo que es lo mismo, una manera sencilla de "codificar" funcionalidades o servicios software corporativos de manera que puedan ser usados por aplicaciones creadas por terceros sin nuestra supervisión directa. Las API se componen de uno o muchos servicios web, cada uno con una misión específica. Por ejemplo, una empresa hotelera podría construir un servicio para consultar habitaciones disponibles y otro para hacer reservas online y reunirlos en una sola API. Estos servicios podrían ser usados en apps de turismo, comparadores o centrales de reservas online, generando de este modo una nueva vía de negocio. Para los técnicos, las API son el nuevo software que permite alcanzar el sueño de la web completamente programable; para los CEO, el mejor modo de hacer negocios en Internet.

Este enfoque "abierto" ha permitido a empresas como Expedia generar casi el 90% de su volumen de negocio a través de su API, incrementando este hasta los 2.000 M€ anuales; o a SalesForce generar prácticamente la m...