La alquimia de la rotación de personal: convertir las pérdidas de trabajadores en ganancias

La alquimia de la rotación de personal: convertir las pérdidas de trabajadores en ganancias La alquimia de la rotación de personal: convertir las pérdidas de trabajadores en ganancias

Matty Beard, CEO de LiveOps Inc., una empresa de Silicon Valley dedicada a los contactos basados en la nube, recibió malas noticias hace poco: uno de sus mejores jefes de Proyecto se iba a otra empresa. Beard se inquietó. Le preocupaba que LiveOps pudiera verse perjudicada por la pérdida de talento y conocimientos, y barajó la posibilidad de hacer cuanto estuviera en su mano –maniobras legales incluidas– para evitar que se fuera. Pero Beard se dio cuenta enseguida de que la marcha de su jefe de Proyecto no era una pérdida total. Se iba a trabajar para uno de los mejores clientes de LiveOps, Salesforce.com, y su salida se convirtió, en la práctica, en algo beneficioso. Beard comenta que, de algún modo, su exempleado  es ahora una fuente de información crítica acerca de un cliente importante.

Hoy en día, el talento es el mejor activo de una organización. Dado el trabajo que implica reclutar, identificar y contratar a personas con un talento potente, las empresas quieren retener a sus empleados a toda costa. Pero, en un mercado de trabajo que cada vez tiene mayor movilidad, las compañías deberían ver a los empleados que se van como activos que aún poseen, y considerarlos una fuente de valor a largo plazo.

La investigación académica comienza a cuantificar los beneficios de esta rotación. Un equipo de investigadores de la Wharton School de la Universidad de Pennsylvania y de la Universidad de Maryland estudió los efectos de la "movilidad centrífuga". Los investigadores examinaron 154 empresas del sector de los semiconductores durante quince años, explorando sistemáticamente las conexiones entre empresas a ambos lados de la marcha de un empleado y si se formaban patrones en el modo en que estas empresas se citaban unas a otras al registrar patentes. Descubrieron que, después de que un empleado cambiara de trabajo, era más probable que tanto la empresa "emisora" como la "receptora" citaran el uso de patentes de la otra. Es decir, que las empresas que perdían empleados ganaban a su vez en conocimientos.

¿Por qué? Los investigadores desarrollaron la hipótesis de que los empleados que se quedaban atrás tenían acceso al conocimiento generado en el nuevo lugar de trabajo de su excompañero. Tenían mejor comprensión acerca de esa empresa y de sus ideas, lo que llevaba a una especie de polinización cruzad...