La ignorancia de las masas

La ignorancia de las masas La ignorancia de las masas

Hace diez años, el 22 de mayo de 1997, un desconocido programador de software de Pennsylvania llamado Eric Raymond presentó un ensayo en una conferencia de tecnología en Würzburg, Alemania. Titulado La catedral y el bazar, el ensayo causó un inmediato revuelo y su fama no ha hecho sino ir en aumento desde entonces. En la actualidad está considerado como uno de los primeros documentos de la historia de la industria del software.

El tema del ensayo de Raymond era el movimiento del software de código abierto, ejemplificado por lo que en aquel entonces era –y aún sigue siendo– su producto más famoso, el sistema operativo Linux. Los proyectos de código abierto, señaló Raymond, representaban un método radicalmente nuevo de desarrollo del software. Tradicionalmente, los programas sofisticados se habían desarrollado siempre "como catedrales, cuidadosamente elaborados por sabios individuales o pequeños grupos de magos trabajando en un espléndido aislamiento". Un proyecto de código abierto, en cambio, era el producto de una extensa e informal comunidad de voluntarios que en conjunto "se parecen a un enorme y efervescente bazar de diferentes agendas y enfoques". Lo que resultaba sorprendente, escribió Raymond, era que "el mundo de Linux no sólo no se viniera abajo como consecuencia de la confusión, sino que parecía ir de fortaleza en fortaleza a una velocidad apenas imaginable para los desarrolladores de catedrales".

El modelo bazar de "colaboración entre iguales" era impensable antes de que apareciera Internet. Sólo cuando los programadores de todo el mundo tuvieron acceso a una red de comunicación barata y de alta velocidad pudieron empezar a compartir su código de una forma eficiente y rápida. Tal y como señaló Raymond, probablemente no fuera una coincidencia "que el período de gestación de Linux coincidiera con el nacimiento de la World Wide Web, y que Linux abandonara su infancia durante el mismo período en 1993–1994 que vio [una] explosión de interés general en Internet". La red formó la vía pública del bazar.

Por supuesto, esa vía pública no estaba sólo abierta a los ingenieros de software, sino también a cualquier persona y a cualquier empresa. La Red llevó al bazar, y a su modelo de colaboración entre iguales, justo hasta la puerta de todas las empresas del mundo. No es de extrañar, por tanto, que la metáfora de Raymond pronto se aplicara en un sentido mucho más amplio que el original. Conectadas a la masa global a trav...