Narrativa y pensamiento visual en un proyecto de innovación

Narrativa y pensamiento visual en un proyecto de innovación Narrativa y pensamiento visual en un proyecto de innovación

¿Las herramientas que utilizas actualmente son efectivas para crear claridad e invitar a la participación en tu empresa? Iniciarse en técnicas de elementos visuales se está afianzando como un instrumento verdaderamente útil, y podría tener un gran impacto en tu próximo proyecto de innovación

Existen numerosos ejemplos que evidencian el gran impacto que el pensamiento visual podría tener en contextos de innovación para crear claridad en la comunicación. Por ejemplo, un signo de pensamiento visual que ha adquirido cierta difusión son los marcos visuales para desarrollar ideas de innovación, popularmente conocidos como canvas, cuyo patrón visual más reconocido se debe al consultor de estrategia Alex Osterwalder, con el canvas de generación de nuevos modelos de negocio. Este consiste en dividir una hoja de papel en nueve rectángulos que representan los elementos que describen un negocio: proposición de valor, relación con los clientes, canales de distribución, segmentos de clientes, actividades principales, recursos disponibles, alianzas, líneas de ingresos y costes.

En lugar del proceso lineal con el que, tradicionalmente, se han explicado los negocios, Osterwalder estimuló la comunicación al colocar el propósito, la proposición de valor, en el centro del dibujo y, alrededor, los diferentes ángulos o temas. Usó también iconos para cada tema del propósito, en lugar de largas descripciones, dejando espacio visual para la participación en forma de iconos, palabras clave o frases cortas, que se añaden al marco usando pósits.

Otro ejemplo de elemento visual que se puede emplear en innovación son las notas visuales. En un foro celebrado con líderes y expertos para tratar el reto de “la inteligencia artificial y el futuro del trabajo”, el Financial Times, organizador del evento, distribuyó, como cierre de la reunión, un dibujo lleno de apuntes visuales, con el mapa mental de los temas con iconos, símbolos y breves apuntes de texto y relaciones, que fue dibujado durante la reunión.

El problema en los dos ejemplos anteriores es que, en muchas ocasiones, el potencial visual de estas herramientas se queda en la superficie. En lugar de usarse, por ejemplo, para discutir lo bien o mal que funciona un negocio, a menudo, el canvas se emplea para comunicar una decisión ya tomada. Y algo similar ocurre con la técnica de las notas visuales. En teoría, la nota visual realizada para el planteamiento de un problema tan importante como podría ser “el futuro del trabajo” debería ser capaz de abrir una discusión productiva; sin embargo, queda relegada a algo estético que ofrece un bonito cierre a una reunión. Como veremos a continuación, la utilización de elementos visuales tiene más que ver con establecer relaciones y partes de ...


Marta Domínguez

Profesora de Innovación y Tecnología en IE Business School y fundadora de i-Thread Consulting ·