¡Que venga la recesión!

¡Que venga la recesión! ¡Que venga la recesión!

Los buenos tiempos conllevan el riesgo de la complacencia. Los directivos que esperan la llegada de la recesión tendrán poca flexibilidad para utilizarla en su provecho. En este artículo se presentan seis medidas inteligentes para crear oportunidades antes de que sea demasiado tarde.
Autor: Robert G. Atkins, Laurence H. Albertsy August Joas