Resolver la paradoja de la estrategia: cómo conseguir frutos sin correr riesgos

Resolver la paradoja de la estrategia: cómo conseguir frutos sin correr riesgos Resolver la paradoja de la estrategia: cómo conseguir frutos sin correr riesgos

Resulta asombroso constatar que, cuando los evaluamos de acuerdo con su enfoque respecto al riesgo, los expertos mundiales en managementtienen más en común con aquéllos que se arruinan en grandes apuestas que con sus mediocres competidores empresariales. Es decir, tanto quienes llegan al borde de la quiebra (por ejemplo, Vivendi Universal) como quienes consiguen éxitos legendarios (por ejemplo, Apple) asumen grandes riesgos para obtener muchos beneficios.

El modelo tradicional de estrategia empresarial requiere el seguimiento enérgico de una visión audaz y la asunción de compromisos difícilmente reversibles con respecto a posturas estratégicas concretas vinculadas a competencias básicas identificables si el objetivo consiste en unos beneficios mayores de lo habitual. Las pruebas empíricas lo sostienen. En otras palabras, todo lo que creemos que sabemos sobre la estrategia es cierto.

Sin embargo, resulta que estos mismos rasgos –imaginación, audacia, resolución, apreciación del riesgo, ambición– se asocian también a unas tasas elevadas de fracaso (véase el cuadro 1). Por tanto, la paradoja del liderazgo es la siguiente: las mismas estrategias que sitúan a una empresa para la grandeza la exponen, necesariamente, a la ruina. En resumen, aunque la doctrina de la estrategia es muy útil, también es desgraciada y peligrosamente incompleta, ya que, aunque la idea de una interrelación entre el riesgo y los beneficios es intuitiva en el terreno de la inversión financiera, suele estar curiosamente ausente de la mayoría de las discusiones sobre estrategia. Nos hemos centrado exclusivamente en cómo distintas estrategias podrían generar beneficios y hemos ignorado la otra cara de la moneda: el riesgo que conllevan estas mismas posturas estratégicas.

COMPROMISO, INCERTIDUMBRE Y APRENDIZAJE DERIVADO DEL FRACASO

La paradoja de la estrategia surge de la colisión entre la necesidad de compromiso –si uno quiere tener alguna esperanza de conseguir un gran éxito– y la irreductible incertidumbre del futuro. La imprevisibilidad hace que sea imposible conocer con la precisión necesaria con qué comprometerse hoy para tener éxito mañana.

No es una novedad que resulta difícil predecir cómo van a materializarse las estrategias audaces en el mercado. Lamentablemente, a menudo ignoramos este hecho cuando intentamos aprender de los errores estratégicos –ya se trate de los nuestros o de los de otros–. Tomemos, por ejemplo, ...