¿Son más robustas ahora nuestras instituciones financieras?

¿Son más robustas ahora nuestras instituciones financieras? ¿Son más robustas ahora nuestras instituciones financieras?

Si se mira con cierta perspectiva, parece que lo más duro de la crisis económica ha quedado atrás. Pero ¿es realmente así? ¿Qué hemos aprendido de esta situación? Como consecuencia, ¿se ha renovado el sistema financiero? Michael G. Jacobides, profesor de la London Business School, tras realizar una investigación sobre la
evolución del sector de los servicios financieros y de los modelos de negocio que condujeron a la crisis, afirma que las patologías que llevaron a esa situación se siguen dando todavía, y que la crisis tuvo lugar porque el sistema fue creado para acabar implosionando.

En el contexto de la crisis financiera, ¿cuál ha sido el foco de su investigación?
Mi investigación se centra en la evolución del sector de los servicios financieros, en la naturaleza de la arquitectura financiera y en las maneras, no advertidas, a través de las cuales los cambios realizados tras la crisis han beneficiados a algunos grupos y, en cambio, no a otros. También estoy empezando a estudiar la evolución del mundo de las inversiones alternativas, que es el complemento a la banca formal. En realidad, todo ello consiste en examinar los modelos de negocio que llevaron a la crisis financiera y nuestras respuestas a la crisis y preguntarse: "Y ahora, ¿qué?".

¿Qué fue lo que más le sorprendió de la investigación?

En primer lugar, creo que todavía no se ha prestado suficiente atención a los modelos de negocio de las distintas instituciones, y, en segundo, me sorprendió también la fragmentación en términos de comprensión del problema y de elaboración de una respuesta. Se pone mucha atención en las partes individuales del problema, que, sumadas, no constituyen una solución. En esencia, las mismas patologías que llevaron a la crisis –y que nacieron porque no entendíamos las interconexiones en el sector de los servicios financieros– se siguen dando todavía.

Volvamos a la propia crisis. ¿Podemos decir ya cuál fue su causa o causas?

Lo que ha quedado claro es que la crisis no es tan solo culpa de un puñado de banqueros codiciosos de Wall Street, ni se trató de un evento único e irrepetible. Se debe a que un sistema fue creado, ya de salida, para acabar implosionando. La crisis de las subprime y de los préstamos interbancarios, el colapso de la deuda colateralizada (CDO) de mercado y la necesida...