Todo es cuestión de actitud

Todo es cuestión de actitud Todo es cuestión de actitud

¿Qué hace feliz a una persona? ¿Qué la motiva? Varias investigaciones alrededor del tema de la felicidad evidencian las principales razones por las cuales las personas son felices en sus distintos entornos y se sienten visibles en la sociedad en la que viven.

¿Es la felicidad un complemento de la gerencia? Recientemente se ha oído hablar del director de la Felicidad, así como se habla, por ejemplo, del director de Proyectos y de cómo su gestión influye en el bienestar de una comunidad. Actualmente hay diversas herramientas que contribuyen a la mejora del ambiente laboral, y ya están siendo implementadas en importantes empresas.

Dentro de la estrategia, ¿se contempla la felicidad? Las empresas han empezado a preocuparse por la felicidad y el bienestar de sus empleados para lograr una mayor productividad. Las compañías hacen esfuerzos por implementar políticas en sus organizaciones que motiven a sus empleados y les hagan felices tanto a nivel interno como externo; es así como, a través de diversas teorías, se logra recapitular los principales factores que las organizaciones deben tener en cuenta para que sus empleados estén contentos.

NUESTRO RECORRIDO

En este artículo vamos a recorrer el camino emprendido por muchas escuelas del pensamiento, que han tomado el tema de la felicidad como base de sus procesos de gestion de sus equipos, de atención de sus asuntos individuales o, simplemente, como alternativa de desarrollo personal.

Generalmente, de primera mano nos acercamos a la felicidad como algo trivial, simple o poco ganador. Sin embargo, en ningún caso podemos desatender lo que hoy es más que una moda que está entrando a formar parte de los focos estratégicos de muchas empresas.

Iniciemos el recorrido para comprender por qué este tema no solo ha tomado fuerza, sino que muchas áreas del pensamiento lo han considerado eje de sus estudios. Esto es debido a que hemos pasado de una economía industrial, de producción de bienes, a una economía de servicios. Basta con echar una mirada a las estadísticas de la Organización Mundial del Comercio para comprobarlo.

¿Qué implica lo anterior? Que, de la misma manera, debemos entender que, en el proceso industrial, el actor principal era el proceso, el bien, el producto o la máquina, y, por ello, las personas no siempre jugaban un papel protagonista, pues actuaban simplemente como operarios.

En ese salto, que tardó más ...