Un sector financiero más sano

Un sector financiero más sano Un sector financiero más sano

Echando la mirada atrás,
los tres años que llevo
como consejera delegada
en Bankinter han
coincidido con los momentos
más turbulentos que ha vivido
el sector financiero español en
toda su historia.
Un trienio en el que los bancos
y cajas de ahorro han conocido
tanto los mayores índices
de morosidad como los peores
resultados de su historia,
así como una reforma financiera
que ha supuesto una auténtica
conmoción y revolución
en el sector.
En este tiempo, he sido testigo
de millonarios planes de
recapitalización, de dotaciones
superiores a los doscientos
mil millones de euros, de
duros ajustes de plantilla, del
cierre de miles de sucursales,
de fusiones y adquisiciones
que han reducido drásticamente
el número de entidades
que operan en el mercado
o del rescate financiero al
sector de unas dimensiones
hasta ahora desconocidas en
nuestro país.
Afortunadamente, la situación
del sector es mucho mejor que
la que encontré en octubre de
2010, y puedo decir que veo el
futuro con mayor optimismo
de lo que lo hacía entonces. El
sector financiero que ya está
emergiendo no tiene nada que
ver con el que existía hace
unos años.
Con todas las acciones que se
están llevando a cabo, sobre
todo aquellas destinadas a sanear
los balances y reforzar los
niveles de capital, lo que queda
es un sector mucho más
sólido, más potente y más dinámico.
La reforma del sistema,
en lo sustancial, está acabada
y la banca española está
saneada, como quedó demostrado
a raíz del informe de Oliver
Wyman. Este ejercicio de
transparencia evidenció que
la mayor parte del sistema financiero
español es sólido,
pero, sobre todo, permitió al
mercado, clientes e inversores
discriminar las entidades solventes
de las que no lo son,
erradicando las sombras de
dudas que nos afectaban a todos
por igual.
Hoy podemos afirmar que el
sistema bancario español es
uno de los más sólidos de Europa.
De ello quedará constan...