Una propuesta de evaluación de los valores organizacionales mediante indicadores cuantitativos

Una propuesta de evaluación de los valores organizacionales mediante indicadores cuantitativos Una propuesta de evaluación de los valores organizacionales mediante indicadores cuantitativos
Business Review · Recursos humanos

Para la implementación coherente de las filosofías que guían su quehacer diario, las organizaciones deben establecer controles que les permitan valorar sus avances relacionados con sus políticas administrativas, utilizando para ello un sistemas de indicadores que vinculen los niveles de desempeño con los aspectos que son considerados esenciales por sus directivos para gestionar la organización. Determinar un sistema de indicadores para los valores organizacionales, elemento esencial de la Dirección por Valores (DpV), constituye un reto para la práctica administrativa, al ser éstos difíciles de controlar y gestionar por su carácter aparentemente intangible.

Este artículo ofrece algunas consideraciones que apoyan la Dirección por Valores en la confección de indicadores que evalúan los valores organizacionales de una entidad a partir de relaciones que se establecen entre éstos y el desempeño de la organización. Para ello, se ha trabajado con expertos y técnicas multicriterio como herramientas para lograr este objetivo.

 

GESTIONAR LOS VALORES

En la actualidad es importante para una organización contar con un personal competente y leal, cuyo comportamiento se corresponda con la cultura que necesita trasmitir, por lo que se hace necesario desarrollar valores en los empleados.

Muchas organizaciones no aprecian la necesidad de gestionar los valores y consideran que su desarrollo es un proceso espontáneo, que sucede al margen de los deseos de la compañía, restándole importancia a este proceso, pues no ven su utilidad y lo consideran fuera de su alcance. La formación de valores en el mejor de los casos se asocia o se considera propia de las pequeñas empresas o empresas familiares, sin embargo, las grandes organizaciones necesitan más de la formación de valores como la vía más solida para unir a todos las partes que la integran, sin dejar de reconocer que es más complejo en la gran empresa, pero ello no hace imposible la aplicación de la dirección por valores.

En términos de gestión, no es posible hablar de la implementación de una filosofía sin considerar en ella la forma y técnicas de control que permitan evaluar su efectividad. Por tanto, el control es una actividad esencial de la que no escapa la DpV, por lo que ésta debe establecer un conjunto de indicadores asociados a los comportamientos observables, que permitan inferir el nivel de asimilación de los valores en los empleados. ...