Valoración en situación de crisis financiera ('distress')

Valoración en situación de crisis financiera ('distress') Valoración en situación de crisis financiera ('distress')

Sabemos que para llevar a cabo una valoración razonable hace falta centrar el objetivo que se persigue con tal proceso. Este hecho resulta particularmente importante cuando se trata de determinar el valor económico de los activos de una empresa que se encuentra en una situación de crisis financiera.

El tema es de una enorme actualidad, y presenta un interés que supera el meramente académico. Basta con recordar que la valoración de los activos en un escenario de crisis financiera ( distress ) se ha convertido en una de las mayores dificultades para implantar en España los sucesivos intentos de reformas en el propio sistema financiero. Y cada vez resulta más evidente que la presente crisis económica sólo empezará a resolverse cuando se lleve a cabo dicha reformulación. En este artículo abordamos el tema de cómo desarrollar la valoración de una empresa que se encuentra en una situación de crisis financiera ( distress ). Con esta perspectiva, debemos hacernos preguntas como las siguientes:

•  ¿Son aplicables, en la actualidad, los métodos de valoración tradicionales?

•  ¿Qué ajustes hay que realizar?

•  Al fin y al cabo, ¿de qué manera podemos determinar si el valor de la empresa reestructurada superará al valor de liquidación?

•  Y, en último término, ¿cuáles son los elementos más relevantes para negociar?

LA DIFICULTAD DE PAGAR LA DEUDA

Las empresas consiguen las aportaciones de dinero que necesitan, en especial, a través de dos fuentes:

•  La financiación interna, con recursos propios, que pueden ser autogenerados, o acudiendo al mercado de capitales con la venta de acciones ya existentes y/o con emisiones de nuevas acciones.Ç

•  La financiación externa, acudiendo al mercado de la deuda, ya sea emitiendo bonos y/o asumiendo nuevas deudas con entidades financieras.

La política de financiación debe señalar qué fuentes ha de emplear la empresa, a la vez que tiene que especificar los instrumentos concretos y su cuantía. En este sentido, conviene recordar que el hecho de que una compañía necesite financiación externa no es sinónimo de que ese negocio tenga problemas. Más bien al contrario. Si una empresa jamás se financiara con deuda, estaría renunciando a emplear una de las fuentes de creación de valor económico.

En lo que se refiere al uso de esa deuda, lo importante no es el qué, sino el ...