Banca y tecnología: dos realidades hermanadas

Banca y tecnología: dos realidades hermanadas Banca y tecnología: dos realidades hermanadas

La banca ha sido uno de los sectores que ha sufrido importantes cambios en los últimos años, en especial a partir de la crisis financiera de 2007. En este contexto, la inversión en tecnologías de la información en la banca ha sido notablemente superior a la de la mayoría de industrias, como puedan ser las telecomunicaciones, la sanidad o los seguros.

Se estima que la banca española ha invertido en tecnología un promedio de 4.000 millones de euros al año. Pero ¿podemos considerar este volumen mucho o poco? ¿Cuánta tecnología es necesaria para mejorar la eficiencia bancaria?

En los últimos años, las entidades bancarias se han ocupado de cumplir con una regulación cada vez más exigente, mejorar su eficiencia y llevar a cabo procesos de fusiones que les permitieran crecer y ganar masa crítica, así como de buscar nuevas fuentes de ingresos. Todo ello se ha facilitado a través de una importante inversión tecnológica que tiene su cenit en la denominada "banca digital".

Esto nos ha llevado a una situación en la que, si antes de la crisis financiera se veía la tecnología solo como soporte técnico del diseño del producto, hoy forma parte de su core business y está presente en todo su ciclo de vida.

La tecnología, además, ayuda a incrementar la eficiencia de los procesos bancarios, a su mecanización y a reducir el número de personas en tareas que no aportan valor añadido, en un momento en el que los ingresos recurrentes de la banca son difíciles de obtener. Según diversas fuentes, un 6% del ROE –sobre un ROE medio estimado del 12%– de los bancos, en 2013, se obtuvo por mejoras en TI.

Pese a que el porcentaje de gasto en tecnologías de la información es muy similar entre entidades, se observa en los últimos años una fuerte polarización entre aquellas entidades que reducen sus costes informáticos (-11,6% de media) y las entidades que lo  incrementan (13,6%)1.

Las ratios de eficiencia y los gastos de información han seguido una tendencia paralela también en los últimos años. Esto ratifica lo importante que es la tecnología para alcanzar niveles de eficiencia alrededor del 40%, ratio que se estima como óptima para la industria bancaria (ver gráficos 3 y 4).

Volviendo a la pregunta que se ha formulado al inicio de este artículo sobre si la inversión en tecnología en la banca española es poca o mucha, vale la pena anali...