Caso LC Paper: estrategia emergente en tiempos de turbulencias

Casos prácticos

Caso LC Paper: estrategia emergente en tiempos de turbulencias Caso LC Paper: estrategia emergente en tiempos de turbulencias
Business Review (Núm. 339) · Estrategia
Management & Innovation (Núm. 67) · Estrategia

A partir de la experiencia de la empresa LC Paper, analizamos cómo aplicar una estrategia emergente relacionada con la sostenibilidad que genera un impacto positivo en el negocio, e incluso en todo el sector industrial

El actual contexto empresarial es, por decirlo de alguna manera, retador. A la etapa pospandémica, con importantes deudas que muchas empresas tuvieron que asumir y que ahora toca pagar, se han añadido una crisis energética derivada de la guerra, una inflación histórica que empobrece a toda la población, un cambio climático que no solo se conoce, sino que se sufre, y un mercado laboral con claros signos de obsolescencia profesional ante una inteligencia que cada vez es más artificial.

Como ya indicó Henry Mintzberg, reconocido experto mundial en gestión de organizaciones, la primera falacia en estrategia es que el plan parta de unas predicciones, algo que el contexto actual imposibilita hacer. Pensando que esta incertidumbre empieza a parecer estructural, quizá podríamos quedarnos aquí, decir “bye, bye” a la estrategia y, simplemente, vivir el momento.

Esto tendría sentido si nos limitamos a pensar que la estrategia es solo aquello que acaba en un documento, denominado plan estratégico, que se basa en el largo plazo, la planificación y su ejecución. Como sabemos, caminando por las empresas, esto no es así. La estrategia no es lo que dicen las empresas, sino lo que hacen; por tanto, existe también en aquellas que no la discuten o incluso huyen de ella.

La estrategia emergente, aunque pueda parecer lo contrario, es mucho más compleja de implementar que la deliberada. En la deliberada sabemos, supuestamente, a dónde vamos y con qué nos vamos a encontrar. Hay indicadores, existe una visión, un plan para tratar de hacerla realidad, y es definida por un equipo directivo. Para simplificar, podríamos decir que en la estrategia deliberada tenemos un mapa de ruta para la implementación en el que se nos indica claramente el “qué”, el “cómo” y el “quién”. En la estrategia emergente dejamos de lado ese mapa para pasar a utilizar una brújula. Esa brújula no olvida en ningún momento la misión, visión y propósito de la organización, sino que parte de una premisa distinta para hacerlas realidad. Asume que no existe un único camino para conseguirlo y que, conforme avancemos, encontraremos diferentes alternativas, a derecha e izquierda, que tendremos que valorar si son válidas o no. En la deliberada, esas opciones no se ven, aquí sí.

El balance más adecuado entre el uso de estrategia deliberada o emergente, entre mapas y brújulas, dependerá del momento en...


Federica Massa Saluzzo

Profesora de Gestión Estratégica en EADA ·

Jordi Díaz

Dean y director general de EADA ·