Caso práctico. El desarrollo de nuevos productos en mercados emergentes

Caso práctico. El desarrollo de nuevos productos en mercados emergentes Caso práctico. El desarrollo de nuevos productos en mercados emergentes
Business Review · Estrategia

Durante más de una década, las empresas multinacionales de los países desarrollados han estado trasladando una parte sustancial de sus departamentos de Investigación y Desarrollo (I+D) a mercados emergentes como la India y China. Si bien el hecho de que los centros de I+D se sitúen, habitualmente, en países desarrollados viene propiciado por tratarse de mercados lucrativos, o por ser allí donde se encontraban los expertos en las materias específicas de las que se tratara, la ubicación de la I+D en países en vías de desarrollo ha sido impulsada últimamente, en gran medida, por la disponibilidad de mano de obra cualificada a bajo coste. En un principio, estos centros de I+D en mercados emergentes funcionan, en gran medida, como extensiones de I+D del país de origen, ejecutando proyectos muy concretos bajo estrecha supervisión de la sede central.

Sin embargo, la dinámica de la I+D de las multinacionales está cambiando rápidamente. Los mercados emergentes son los nuevos catalizadores del crecimiento de la economía mundial, y su singular paquete de oportunidades y desafíos puede ser un manantial inagotable de innovación para una empresa multinacional. Simultáneamente, muchos centros de I+D situados en mercados emergentes han evolucionado hasta alcanzar capacidades técnicas avanzadas, lo que ha permitido que sus empleados puedan reclamar que se les ofrezcan trabajos de mayor valor añadido y responsabilizarse de una línea completa de producto o tecnología. Ese clamor se hace más fuerte cuando la filial de I+D se encuentra en un país con un gran mercado propio, como la India o China.

Dadas estas circunstancias, las filiales de I+D en mercados emergentes se encuentran en una posición privilegiada para desempeñar un papel importante en la estrategia de innovación de las empresas multinacionales. Sin embargo, esta idea no se corresponde, a menudo, con la mentalidad de innovación, los procesos y las estructuras dominantes de las empresas multinacionales con sede en países desarrollados. Además, el hecho de que las capacidades para liderar productos de los centros de I+D situados en los mercados emergentes no estén, con frecuencia, bien consolidadas dentro de la empresa supone un obstáculo añadido. En este contexto, planteamos varias preguntas: ¿cuándo está preparada la filial para asumir tales responsabilidades?, ¿en qué tipo de productos o tecnología debe trabajar la filial?, ¿cómo debería desarrollarse esto? Mientras que muchas co...


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