Cómo estar preparado para la acción en un mundo de incertidumbres

Cómo estar preparado para la acción en un mundo de incertidumbres Cómo estar preparado para la acción en un mundo de incertidumbres
Business Review · Estrategia

Parece que fue hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana. Pero, en realidad, corría el año 2006, en este mismo planeta. Había una tendencia alcista en todo el mundo, en parte respaldada por las innovaciones en inversiones triple A concebidas por un Jedi de las finanzas. Y entonces: la caída, el desplome, la recesión global... De pronto, todo se había terminado. Las inversiones triple A se convirtieron en un eufemismo de subprime, que a su vez empezó a traducirse por tóxico. El Jedi de la banca fue excluido sin primas –muchos se vieron abocados a quiebras, adquisiciones o nacionalizaciones–. Bienvenido al imperio de la crisis crediticia.

Por ahora, es una historia tan conocida como Star Wars. Sin embargo, lo que nos fascina de esta historia de la crisis es un solo hecho, un hecho que por lo general se ha pasado por alto: que prácticamente nadie lo vio venir, ninguno de los expertos, ninguno de los académicos, ninguno de los políticos ni, que sepamos, ninguno de los consejeros delegados de los bancos. Por tanto, creemos que es hora de que los expertos y los profesionales de la gestión empresarial se enfrenten a la realidad, por muy dura que ésta sea, de que las predicciones fiables simplemente no son posibles en su mundo.

Además de hacer hincapié en este alarmante punto, nos gustaría ofrecer algo de consuelo en la forma de una analogía con los desastres naturales. También utilizaremos nuestras comparaciones con los huracanes y los terremotos para examinar dos tipos de incertidumbre. Por último, ofreceremos un marco de trabajo para la toma de decisiones, los planes y las estrategias en ausencia de predicciones fiables. Básicamente, creemos que las empresas necesitan una actitud totalmente nueva con respecto al futuro.

UNA BREVE HISTORIA DE LAS PREDICCIONES EN LAS CIENCIAS SOCIALES

Para comprender nuestra fascinación por las deficiencias de las predicciones, le invitamos a viajar en el tiempo hasta un episodio que tuvo lugar en los años setenta y ochenta en nuestro mundo académico de la gestión empresarial. En aquel momento, los profesores de gestión empresarial y otros científicos sociales esperaban que la tecnología informática y los sofisticados modelos de la era postespacial les permitirían tener el mismo éxito en las predicciones que sus colegas de las ciencias físicas. Por una serie de razones, estas esperanzas eran infundadas. En cambio, las evidencias empíricas han demostrado lo siguiente: