Cómo pastar en hierba verde: cuatro formas de ver el trabajo como los masáis

Cómo pastar en hierba verde: cuatro formas de ver el trabajo como los masáis Cómo pastar en hierba verde: cuatro formas de ver el trabajo como los masáis

LG

Lynda Gratton

Business Review (Núm. 262) · Recursos humanos
Business & Technology (Núm. 1) · Recursos humanos

¿Qué podemos aprender de la cultura masái a la hora de enfocar nuestro futuro profesional? En primer lugar, que la hiperespecialización –es decir, la maestría en algo– es esencial: lo ideal es dominar competencias concretas y adquirir conocimientos en profundidad; si puede ser, sobre algo que nos apasione. En segundo lugar, que hay que fomentar un trabajo que nos ofrezca sustento y que no sea únicamente gratificante a nivel financiero: este debe proporcionarnos felicidad y creatividad. Una tercera lección es que hay que convertir la tecnología en nuestra aliada y ampliar y cuidar a nuestra red de contactos: cooperar y colaborar es mejor que competir. Por último, la cultura masái muestra cómo estar preparado para ser nómada puede ser la solución y ofrecernos nuevas oportunidades: hay que ser flexible para poder avanzar.

A primera hora de la mañana caminamos con un guerrero masái hasta lo alto de una colina con vistas al Masái Mara. El aire todavía es fresco, y, ante nosotros, la sabana de un color pardo y dorado se extiende lejos en la distancia. Los ojos de mi hijo adolescente se están abriendo a un mundo que se encuentra más allá de su habitación, de su teléfono y de sus amigos: nos encontramos en un espacio abierto donde acechan los leones, y los hombres llevan lanza. Contemplando la situación, nos sorprende hasta qué punto nuestras vidas, tan llenas de tecnología y horarios, han desviado nuestra atención de aquello que realmente importa. De repente, un tono tenue rompe el silencio. Luego aumenta su volumen y se vuelve más insistente. Nuestro guía reacciona de forma instintiva. Sin vacilar, mete la mano en los pliegues de su shuka roja y rápidamente saca... su teléfono móvil. Quizá nuestras vidas no sean tan diferentes, a fin de cuentas. La breve conversación que le sigue es tan animada como uno esperaría de cualquier chico de veintitrés años que charle por teléfono. Tras colgar, nos explica que su hermano pequeño ha llamado para decirle que acaba de encontrar hierba verde para que pasten las cabras de la familia. Todavía reflexiono sobre ese viaje con mi hijo y sobre cómo quería que viera África y fuera testigo de un modo de vida muy diferente al suyo. Es evidente que la cultura masái, como todas las culturas, tiene muchas limitaciones y defectos, y no la propongo como un ideal. Sin embargo, estar de pie en lo alto de esa colina me hizo pensar que los masáis nos podrían enseñar un par de cosas acerca de cómo enfocar nuestro futuro laboral.

1. MAESTRÍA: CONVERTIRNOS EN HIPERESPECIALISTAS

Los masáis son tradicionalmente pastores. El ganado se encuentra en el centro de todo lo que hacen. Se pasan largas horas cuidando de sus animales, y pueden reconocer a cada una de sus vacas por su color y forma. Quien quiera saber algo sobre ganado, lo tendrá difícil para encontrar a alguien más entendido que los masáis. Su tipo de conocimiento especializado –su maestría– es lo que todos nosotros deberíamos cultivar.

Históricamente, nos han aconsejado ser generalistas en el lugar de trabajo. Se trata de un modelo obsoleto. Hoy en día, si necesitamos una visión de conjunto de algo, lo consultamos en Google o en la Wikipedia. Como individuos, necesitamos dominar competencias concretas o adquirir conocimientos en profundidad. Necesitamos convertirn...


Lynda Gratton

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Profesora de Prácticas de Gestión y directora del programa Human Resource Strategy in Transforming Companies en la London Business School. Coautora de The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity (Bloomsbury, 2016)