Desarrollar resiliencia en un mundo frágil

Desarrollar resiliencia en un mundo frágil Desarrollar resiliencia en un mundo frágil

Pocos pondrían en duda que nos enfrentamos a desafíos profundos y cada vez mayores en el mundo. Los que pertenecemos a la generación del baby boom estamos preocupados, con razón, por nuestro legado; y a muchos jóvenes les preocupa el mundo que han heredado. Asimismo, desafíos como el desempleo, la desigualdad de ingresos y el cambio climático no son exclusivos de un país o zona. Tales son estos desafíos globales que, si no hacemos algo al respecto, podrían deteriorar, en gran medida, las vidas de nuestros hijos y de las generaciones futuras. 

Durante décadas, los candidatos más obvios a la hora de abordar estos desafíos han sido los gobiernos e instituciones globales, como el Banco Mundial. Estas instituciones pueden desempeñar, en efecto, un papel, pero creo que, a lo largo de estos últimos años, hay un tipo de instituciones que han ido creciendo en fuerza y en capacidad y que están alcanzando una posición singular desde la que abordar estos desafíos: las corporaciones globales del mundo. El desafío está en que, antes de que una corporación pueda llegar a su comunidad o asumir un punto de vista más amplio del mundo, tiene que llegar al "interior" de sí misma para desarrollar una resiliencia interna.

Fue la pregunta de cómo las corporaciones desarrollan una resiliencia tanto interna como externa la que me empujó, en 2008, a lanzar el Consorcio para el Futuro del Trabajo. Conectando a ejecutivos de más de cuarenta empresas, esperamos comprender en mayor profundidad cómo los mejores líderes del mundo pueden crear maneras de operar que aumenten las posibilidades de prosperar en un futuro incognoscible. Lo que hemos descubierto es que, si bien todavía se dan multitud de ejemplos de cortoplacismo, también hay empresas donde los ejecutivos están adquiriendo una visión del mundo y las personas están desarrollando resiliencia de forma activa; dentro de sus organizaciones, en sus comunidades y en el mundo entero.

Estas "formas de ser" y de tomar decisiones no tienen lugar cuando uno se adentra a ciegas en el futuro; son el resultado de una determinación profunda de modelar un futuro que sea positivo para los empleados, los inversores y los miembros de las comunidades con las que entra en contacto una corporación.

TRES ESFERAS DE LA INFLUENCIA CORPORATIVA

A través de nuestro trabajo con líderes de todo el mu...