Digitalización Bancaria

Digitalización Bancaria Digitalización Bancaria

Las organizaciones trabajan día a día para garantizar una buena experiencia a sus clientes y que estos sean digitales, pero, desde hace unos años, hemos entrado en  esa era.  Aún quedan algunas organizaciones que piensan que esto es incipiente y adaptan su estrategia a lo ya realizado por otras, por lo que, desde ese mismo momento, han adoptado un modelo obsoleto. Por ende, no serán capaces de realizar una verdadera transformación digital.  Estamos inmersos en la revolución tecnológica, revolución 4.0 o industria 4.0. Cualquier nombre es válido para denominar a una época donde disciplinas como la experiencia del cliente, la inteligencia artificial y el análisis de datos adquieren un papel fundamental.  Las personas tienen cada vez vidas más digitales, y la toma de decisiones está basada en tecnología que  otorga mayor información en tiempo real al usuario, lo cual le permite una mayor eficacia y le dota de más poder.  Y esto es el presente. En el futuro, según la Unión Europea, se estima que se crearán 900.000 puestos de trabajo hasta 2020 relacionados con el mundo digital y las TIC, lo cual es un indicador de progreso. Tradicionalmente, uno de los sectores con mayor peso dentro de un país ha sido el sector financiero, el cual comenzó su andadura digital hace dos décadas. Es un sector estratégico y clave para el devenir de la economía. Sin embargo, ve amenazada su posición por nuevos players, como los denominados GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon), los cuales se dedican principalmente a la tecnología, son potentes en su sector y tienen negocios, en un principio, muy distintos al financiero. Pero apuestan como estrategia de negocio por iniciarse en la banca debido al poder que tienen en la sociedad actual.  Los nuevos competidores no son solo grandes empresas tecnológicas, también pequeñas empresas denominadas fintech o neobancos, que combinan a la perfección un nuevo modelo de negocio que conjuga la tecnología y las finanzas. Respecto a los primeros, según un estudio realizado por el Observatorio de la Digitalización Financiera (ODF) Funcas-KPMG (2017), el 48% de las 300 fintech nacionales son complementarias a los bancos, el 32% son colaborativas y el 20% son competidoras, por lo que más que amenazas reales se conciben como empresas para cooperar, aunque existen detractores de este punto de vista.  En el caso de los neobancos, no necesitan licencia bancaria para operar. Normalment...


Cristina Gallego Gómez

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EAE Business School