El buen criterio como elemento fundamental del liderazgo

El buen criterio como elemento fundamental del liderazgo El buen criterio como elemento fundamental del liderazgo

Es evidente que usted no contrataría a alguien de quien pensara que no tiene buen criterio, pero, cuando pide a los consejeros delegados o a los líderes de las organizaciones sin ánimo de lucro que definan lo que entienden por buen criterio, normalmente se lo tienen que pensar.

Creemos que, en última instancia, el buen criterio es la esencia del liderazgo. A un líder se le juzga por el rendimiento de su organización, y ese rendimiento depende de las decisiones que tome dicho líder. Algunas de estas decisiones son de gran calado, como a quién elegir para los puestos clave, mientras que otras son más livianas, como, por ejemplo, cómo gestionar la introducción de un producto al mercado o un cambio de política. Sea cual sea la relevancia de las decisiones, éstas exigen que el líder haga uso de todos los datos que estén a su disposición para determinar cuándo y cómo actuar.

En Handbook for Leadership Judgment distinguimos entre criterio y toma de decisiones (ese texto forma parte del libro Judgment: How Winning Leaders Make Great Calls, de Noel Tichy y Warren Bennis). Muchas de las publicaciones académicas y de la sabiduría popular sobre la toma de decisiones culminan en un momento clave: el instante en el que el líder toma su decisión. Nosotros, en cambio, entendemos el buen criterio como un proceso que se desarrolla en el tiempo y que incluye tres áreas: las personas, la estrategia y la crisis. Este proceso o bien no ha sido analizado, lo cual obliga a los líderes a escoger un proceder de manera inconsciente, o ha sido abordado de forma excesivamente lineal. En nuestra experiencia, el proceso de formación del criterio se parece a una telenovela, con sus argumentos, personajes y, a veces, acontecimientos inesperados. El éxito dependerá no sólo del momento en el que se toma la decisión, sino también de cómo gestione el líder el proceso en su conjunto.

Si se entiende la formación del criterio como un proceso, en lugar de como un instante épico, es posible descomponerlo en tres fases:

• Preparación. Es lo que ocurre antes de que el líder se forme su opinión. Es la fase en la que se detecta la necesidad de cambio, se recogen datos y se adopta una perspectiva del asunto clara y atractiva para las partes implicadas.

• Decisión. Es lo que hace el líder cuando se forma una opinión y el modo en el que trabaja con los demás para garantizar que sea la opinión adecuada.

• Ejecució...