El fraude en las organizaciones

El fraude en las organizaciones El fraude en las organizaciones

¿Cómo es el perfil de las personas que cometen fraudes en las empresas? Diferenciando sus rasgos básicos, así como sus motivaciones, es posible detectar una situación de riesgo en la compañía y prevenir este tipo de actuaciones.

Un fraude es la acción de engañar a alguien para obtener un beneficio injusto o ilegal. Los principales tipos de fraudes empresariales son la corrupción (sobornos, regalos ilegales, extorsión...), el robo de activos (caja, mercaderías con precios excesivos, gastos hinchados, empleados que cobran pero no trabajan...) y el maquillaje contable. De acuerdo con la Association of Certified Fraud Examiners (ACFE), del total de las pérdidas provocadas por los fraudes, el maquillaje contable representa el 68%, mientras que el robo de activos representa el 21% y la corrupción, el 11%. Desgraciadamente, el tema del fraude es relevante para muchas organizaciones. Y lo es tanto por su frecuencia como por su negativo impacto. La ACFE constata que los fraudes costaron en 2016 a las empresas un importe equivalente al 5% de las ventas. Se trata de una pérdida muy relevante si la comparamos, por ejemplo, con el beneficio medio de las compañías, que en los años buenos se sitúa alrededor del 3% de las ventas. Para tener una aproximación de la frecuencia de los fraudes en las empresas, podemos recordar que, según el Informe sobre los delitos económicos y fraude empresarial en España, de KPMG (2010), el 34,5% de los directivos encuestados indicó que sus empresas habían sido objeto de algún tipo de fraude en los últimos doce meses.

En este artículo se analiza el perfil de las personas que cometen fraudes en las organizaciones. Para ello, se resumen análisis incluidos en mi libro Empresas que mienten: cómo lo hacen y cómo detectarlo a tiempo.

El Triángulo del fraude: motivación, oportunidad y racionalización

Para comprender los factores que explican que se produzcan fraudes es útil recordar la teoría del triángulo del fraude, propuesta por el criminólogo Donald Cressey en los años ochenta. Esta teoría (ver figura 1) explica los tres factores que, cuando coinciden en el tiempo, llevan a la comisión de un fraude. Cressey formuló su teoría del triángulo del fraude después de entrevistar en centros penitenciarios a más de trescientas personas condenadas por haber cometido diversos delitos. A partir de los resultados de las entrevistas identificó las tres circunstancias que coinciden en la mayoría de delitos...