El núcleo estratégico como modelo de gestión ante la complejidad

El núcleo estratégico como modelo de gestión ante la complejidad El núcleo estratégico como modelo de gestión ante la complejidad

La gestión estratégica hoy día es como realizar un puzzle en el que las piezas van cambiando de tamaño y de forma a cada momento. La turbulencia del entorno actual hace indispensable realizar un seguimiento permanente de la situación estratégica, ya que la exigencia de su renovación puede presentarse en cualquier momento. En la actualidad, una empresa se ve afectada por muchas y muy cambiantes variables, desde una situación económica y financiera que da vuelcos imprevisibles hasta unos clientes que incrementan día a día sus cambiantes exigencias, pasando por unos competidores cada día más avanzados, ya que solamente sobreviven los mejores. Los días en los que la gestión estratégica era un ejercicio no excesivamente complicado, con entornos relativamente estables, nunca volverán.

En consecuencia, la estrategia de una empresa es muy compleja, ya que en ella inciden demasiadas variables para seguirlas a diario. Por ello es indispensable priorizar, conocer qué perspectivas y conceptos estratégicos son los más importantes, puesto que ésos sí deben ser seguidos constantemente. En este artículo se propone un modelo reducido de la estrategia de una empresa, sintetizando lo principal en un marco y cuatro conceptos interrelacionados. De este modo nos será mucho más sencillo llevar a cabo este seguimiento continuo. Aún más si somos conscientes de la interrelación de estos conceptos, ya que uno nos lleva al siguiente, como las piezas de un dominó, que, alineadas una detrás de otra, sólo necesitan la caída de la primera para abatir a las demás. Este marco y sus cuatro piezas estratégicas clave constituyen lo que denominamos "el núcleo estratégico".

EL MARCO: LA MISIÓN

El marco que contiene estos cuatro conceptos estratégicos clave es la misión de la empresa. La misión define algo tan esencial como a qué se dedica la empresa, cuál es su negocio. Una empresa se empieza a diferenciar de las demás a partir de su misión. Una misión diferente, única en mayor o menor grado, como pudo ser en su momento el caso de los relojes Swatch, de los almacenes Wal-Mart, de los ordenadores Dell o de la web de Amazon, puede proporcionar por sí misma una ventaja competitiva, puesto que la empresa se encontrará sola, sin competidores, en esa nueva definición de negocio. No es habitual que la misión sea un elemento diferenciador, ya que normalmente encontraremos en un sector diversas empresas con misiones parecidas; en ese caso, la estrategia de cada una...