El papel del área financiera en la generación de valor para la empresa

El papel del área financiera en la generación de valor para la empresa El papel del área financiera en la generación de valor para la empresa

Toda empresa suele tener como principal objetivo la generación de riqueza. En el caso de las empresas con ánimo de lucro, esta riqueza será eminentemente monetaria. En cambio, en las entidades sin ánimo de lucro, se dará prioridad a la riqueza de tipo social (aumentar la salud de la población en un hospital público, alcanzar la excelencia en docencia e investigación en el caso de una universidad, facilitar la integración social en una ONG de ayuda a inmigrantes...).

Obtener la máxima riqueza monetaria implica diversos objetivos para la función financiera, entre los que destacan los siguientes:

• Aumentar el valor de la empresa y, por lo tanto, el de las acciones que integran el capital social. De esta forma, la empresa puede convertirse en un generador de valor o riqueza para sus accionistas. De este objetivo se desprende la voluntad de obtener la máxima rentabilidad para los accionistas, ya que es una de las vías tradicionales para incrementar el valor. Incluye diversos subobjetivos, como los siguientes:

– El máximo beneficio neto con un capital mínimo, aportado por los accionistas.

– El mínimo coste medio de la financiación, entendiendo que éste es consecuencia del coste financiero del endeudamiento y del coste de los fondos propios.

• Trabajar con el mínimo riesgo, o al menos con un nivel de riesgo aceptable, a fin de garantizar la supervivencia y la expansión equilibrada de la empresa. Para conseguirlo, también hay que considerar diversos subobjetivos:

– La proporción equilibrada entre capitales aportados por los accionistas y el endeudamiento, a fin de disponer de una autonomía financiera adecuada.

– La proporción equilibrada entre deudas a corto plazo y deudas a largo plazo, a fin de no generar tensiones financieras a corto plazo.

– La cobertura adecuada de los distintos riesgos financieros con los que la empresa debe convivir. Entre los principales tipos de riesgos financieros están el riesgo de tipos de interés, el riesgo de tipos de cambio, el riesgo de fluctuación de activos que cotizan en mercados bursátiles o el riesgo de crédito ligado a la morosidad de la clientela, por ejemplo. Sin duda, una cierta dosis de riesgo es inevitable, pero para ello existen las posibilidades de prevención a través de instrumentos financieros (para prevenir el riesgo de tipos de interés y riesgo de tipo de cambio), seguro de crédito y credit management ...