¿Y si la próxima gran innovación de tu empresa naciera en el tiempo libre de un empleado? El emprendimiento híbrido plantea riesgos legales y de gestión, pero también puede abrir la puerta a nuevas oportunidades de crecimiento.
El potencial (a veces desaprovechado) de los emprendedores híbridos
Business Review (Núm. 371) · Recursos humanos · Noviembre 2026
Una parte de la innovación comienza cuando termina la jornada laboral. Steve Wozniak diseñó el Apple I mientras trabajaba como ingeniero en Hewlett-Packard. Antes de comercializarlo con Steve Jobs, presentó el proyecto a HP, que decidió no desarrollarlo y concederle una liberación de derechos. Aquella iniciativa personal dio lugar a Apple. Su historia ilustra el potencial del emprendimiento híbrido: mantener un empleo mientras se explora una idea propia permite aprender y experimentar antes de dar el salto empresarial.
Imaginemos que una ingeniera dedica algunos fines de semana a desarrollar una aplicación para resolver un problema de su vida cotidiana. Conversa con posibles usuarios, prueba un prototipo y ajusta la propuesta. El proyecto avanza sin presupuesto corporativo y sin exigirle que renuncie a su salario. Meses después descubre que la herramienta también podría ser útil para la empresa en la que trabaja.
Cuando comparte la idea con su responsable, surge una decisión que va más allá de la utilidad de la aplicación. ¿Es compatible con sus obligaciones laborales? ¿A quiénes pertenecen los derechos? ¿Qué condiciones permitirían desarrollarla juntos? La respuesta puede abrir una colaboración, revelar un conflicto o cerrar una oportunidad.
Para la dirección, el desafío consiste en proteger los intereses de la organización y ofrecer un marco claro para esa experimentación. Los proyectos personales pueden generar problemas de dedicación y conflictos de intereses, pero también conocimiento, soluciones y nuevas empresas con potencial de crecimiento. Gestionar esa tensión exige comprender qué aporta el emprendimiento híbrido y qué oportunidades pueden perderse cuando se limita.
El valor de aprender antes de dar el salto
Los emprendedores híbridos combinan un empleo asalariado con una actividad emprendedora propia. Esta práctica es frecuente en el sector del software: según una encuesta de la plataforma Stack Overflow, el 80 % de los desarrolladores prueba nuevos proyectos fuera de su jornada laboral1. Algunos buscan crear una empresa y dedicarse a ella cuando sea viable; otros persiguen ingresos adicionales, autonomía o la satisfacción de desarrollar algo que les interesa2. La actividad puede comenzar como una exploración y quizá nunca convertirse en un negocio. No hay que confundirla con el intraemprendimiento, que se desarrolla dentro de la organización y bajo ...
Sergio Rodríguez-Garnica
Investigador posdoctoral del Departamento de Emprendimiento de IE Business School ·
Su investigación se centra en el emprendimiento, concretamente en las trayectorias profesionales de los emprendedores y en cómo se ven influenciadas por diferentes factores institucionales e individuales. Colabora con académicos de la Copenhagen Business School, la ESSEC Business School, la Universidad Carlos III y la Universidad de las Islas Baleares. Su trabajo ha aparecido publicado en Entrepreneurship Theory and Practice. Además, es revisor externo en algunas de las principales revistas académicas de su campo. También ha recibido un premio al mejor trabajo académico en el Certamen Universitario Arquímedes y otros galardones en reconocimiento a su excelencia docente.
Haber nacido en una región vinícola como La Rioja, donde el emprendimiento y las bodegas familiares están profundamente arraigados en la cultura, hizo que Sergio se interesara desde muy joven por las actividades emprendedoras y llegase a desarrollar una idea de negocio que le valió un premio. Fuera del mundo académico sobre la gestión de empresas, ha realizado estudios profesionales de clarinete.
Ali Mohammadi
Profesor del Departamento de Estrategia e Innovación en Copenhagen Business School ·


