El verdadero objetivo de la alta dirección

El verdadero objetivo de la alta dirección El verdadero objetivo de la alta dirección

La vida consiste en hacer equilibrios. Un día sólo tiene veinticuatro horas independientemente de la e? ciencia con la que gestione su tiempo, y al ? nal a todo el mundo se le acaba el dinero. Por tanto, todos tenemos que tomar decisiones, asignar recursos escasos –o al menos limitados– (como tiempo y dinero) entre objetivos contrapuestos (como la carrera profesional y la familia). Es mucho más fácil tomar decisiones cuando tenemos claro lo que intentamos lograr y existe una clara línea de visibilidad entre alternativas especí? cas y el modo en que contribuyen a logran esa meta más elevada.

Los directivos de las corporaciones tienen que hacer frente a equilibrios similares continuamente. ¿Cómo logran un equilibrio entre reducir los costes para mantener la rentabilidad y conservar a las personas e? cientes de tal modo que la empresa pueda crecer de nuevo cuando mejore la situación? ¿Hasta qué punto las iniciativas "verdes" de una empresa deberían ir más allá de las exigencias legislativas cuando los bene? cios económicos son inciertos?

Por consiguiente, en términos prácticos, los directivos necesitan tener un "objetivo último", lo que los economistas denominan la "función objetivo" de la corporación. Para que sea útil, esta función objetivo también debe tener un único valor, esto es, debe haber un único indicador de éxito. Las funciones objetivo que infringen esta limitación hacen que los directivos no sean capaces de lograr un equilibrio coherente cuando tienen que hacer frente a objetivos opuestos.

Por ejemplo, imaginemos que una empresa desea incrementar los bene? cios del ejercicio actual al mismo tiempo que su cuota de mercado. Es probable que, durante algún tiempo, a medida que aumenta la cuota de mercado también lo haga la rentabilidad. En un momento dado, sin embargo, incrementos posteriores en la cuota de mercado sólo son posibles mediante actividades que reducen los bene? cios del ejercicio actual. Como responsable de incrementar ambas de forma simultánea –lo que signi? ca que no existe ningún mecanismo para lograr un equilibrio entre ambos–, un directivo será incapaz de actuar de manera racional cuando se vea obligado a decidir entre incrementar el presupuesto de publicidad para mejorar la cuota de mercado y mantenerlo constante con el ? n de evitar reducir los bene?cios.

LA FUNCIÓN OBJETIVO Y LA TAREA DE LA DIRECCIÓN

Por tanto, ¿cuál debería ser la función objetivo de una organizac...