Emprender por valores y felicidad

Emprender por valores y felicidad Emprender por valores y felicidad

Emprender proviene del latín prendere, que significa prender o iniciar un fuego a partir de una chispa. Pero ¿qué son los emprendedores por valores? La chispa que enciende la pasión creadora de una persona emprendedora por valores ("EpV") no acostumbra a seguir el patrón lógico habitual de responder a una buena oportunidad de mercado para obtener beneficios económicos, para satisfacer su necesidad de logro o, "simplemente", para tratar de sobrevivir. Una necesidad humana no resuelta, una injusticia o un daño medioambiental despiertan su consciencia (darse cuenta) y su conciencia (tener en cuenta) especialmente sensibles, y, en lugar de mirar para otro lado, decide buscar su felicidad, o al menos buena parte de ella, dedicando su vida profesional a dar a este reto una respuesta coherente y eficaz. Y lo hace a través del diseño y gestión de un proyecto de empresa específico, dotado de un modelo de negocio o lógica económica y organizativa que lo haga viable, como veremos más adelante al hablar del canvas de Modelo de Negocio por Valores (ver tabla 2, en las páginas siguientes).

La idea o chispa inicial de un emprendedor por valores que canalice su propósito de contribución propia al mundo y le permita ganarse la vida con sentido puede surgir del entrecruzamiento de estos dos bloques de reflexiones o preguntas inspiradoras:

a) Inquietudes con respecto al mundo. ¿Qué mundo quiero ver o qué es lo que veo en el mundo que me gustaría que no existiera o que fuera diferente? ¿Qué hechos he observado en la vida (negativos o positivos) que me generan una activación especial? ¿Cuál quiero que sea mi contribución a mi entorno para colaborar en un mundo mejor? ¿A quiénes me gustaría ayudar?

b) Autoconocimiento. ¿Quién soy? ¿Qué tengo para aportar?

Lo que me apasiona, lo que me da vida.  Mi don especial, mi mejor talento o cualidad, que al entregarlo hace que me sienta feliz. ● Valores personales (éticos, pragmáticos y emocionales) que tengo. Mis conocimientos técnicos. Lo que aporto en un equipo Los recursos materiales de los que dispongo. Lo que sé hacer mejor... Esta iniciativa de contribución de un EpV puede orientarse en tres direcciones, que pueden o no alternarse a lo largo de la vida profesional: Trabajando como "emprendedor interno" en una organización ya creada, que sintonice con sus propias inquietudes con respecto al mundo y que reconozca sus valores y valías personales. Cada vez má...