Emprendiendo: la destrucción creativa

Emprendiendo: la destrucción creativa Emprendiendo: la destrucción creativa

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Pedro Nuevo

Business Review (Núm. 181) · Estrategia

Era el presidente para la región Asia-Pacífico de una importante empresa europea. En el pasado tuve ocasión de ser profesor en un programa del IESE para el equipo de alta dirección de aquella empresa. Un día me contactó en Shanghái, donde él tenía su base, pidiendo reunirse conmigo. Nos vimos y me explicó un proyecto de un nuevo negocio que se le había ocurrido y que él había formulado como un business plan. Lo había trabajado bien, era un análisis muy coherente y a primera vista encajaba bien en su empresa. Obviamente era un proyecto innovador y por tanto, de llevarlo a cabo, quizá debería dársele una cierta independencia, configurarlo como una "unidad de negocio",dentro de su empresa, pero con una identidad diferenciada. Decimos en el mundo académico de la iniciativa emprendedora que las nuevas oportunidades para ir renovando una empresa con frecuencia surgen en su periferia, más que en su interior. Pensemos en Nestlé y Nespresso.

Una vez me hubo explicado su proyecto y que yo le diera mi valoración positiva, me dijo: "Tú conoces bien mi empresa, ¿a quién crees que debería explicar esto?". Me quedé descolocado y le respondí: "Yo conozco algo tu empresa, pero tú la conoces mucho más; eres el presidente de Asia-Pacífico, lo máximo que puedes tener por encima son uno o dos directivos". "Es algo más", me respondió. "Nuestra empresa está en varios sectores y tenemos distintas áreas de negocio, cada una con un vicepresidente; con ellos me encuentro a un mismo nivel en una estructura matricial (áreas de negocio y áreas geográficas). Por encima tengo al vicepresidente internacional y encima de éste al presidente ejecutivo". "Bien", le dije, "entonces explícale tu proyecto a tu jefe directo, el vicepresidente internacional". Me contestó: "Le conozco bien y me dirá que ya tengo bastantes cosas encima de la mesa, que China y la India tienen un potencial enorme, que me concentre en eso y que me deje de lanzar cosas nuevas. Yo hago todo lo que puedo en China, en la India y en toda la zona, pero estoy convencido de que sería facilísimo lanzar este nuevo negocio y que nos daría un volumen adicional considerable en poco tiempo".

"¿Y qué pasaría si se lo explicas al presidente?", le pregunté. "Entonces puede ocurrir que el presidente me remita al vicepresidente internacional, que es mi jefe directo, y entonces éste verá que le he puenteado y soy hombre muerto", respondió. "¿Y si intentas convencer a alguno de los vicepresidentes de las unidades ...